CARMINA MACARONICA SELECTA

"Quid contentandum nisi contentamus amigos? / Hoc mihi servitium facias, tu deinde comanda, / nam, giandussa mihi veniat in culmine nasi, / ni pro te posthac Paradisos mille refudem", Baldus, V, 9, 295-298
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domingo, 19 de noviembre de 2017

GIORNATE DI STUDIO SU TEOFILO FOLENGO a cinquecento anni dalle prime Macaronee (Scuola Normale Superiore di Pisa, 23-24 novembre 2017)




Los próximos 23 y 24 de noviembre se celebrarán en la Scuola Normale Superiore de Pisa las Giornate di studio su Teofilo Folengo a cinquecento  anni dalle prime Macaronee, organizadas por el prof. Luca D'Onghia. Participaré como miembro de un grupo de investigación de la Universidad de Cádiz dirigido por el catedrático D. José María Maestre con una conferencia en italiano titulada L'influenza folenghiana nella poesia maccheronica spagnola, y posteriormente en una tabla redonda en la que presentaré, junto a Otello Fabris, presidente de la Associazione Internazionale di Studi Folenghiani "Merlin Cocai", de la que me honro formar parte, una asociación de investigación internacional sobre la macarronea europea y extraeuropea en colaboración con la Universidad de Cádiz. 
Me siento también emocionado por la posibilidad de conocer en persona a otros insignes folenguistas conferenciantes, cuya obra leí con avidez a mediados de los años 90 para intentar entender mejor el abigarrado mundo que se encontraba tras Folengo y sus macarroneas; especialistas, pues, como Mario Chiesa, estudioso y editor de Folengo, Massimo Zaggia, excepcional editor de las Macaronee minori que tanto influyeron en mi manera de editar los poemas macarrónicos españoles, Lucia Lazzerini e Ivano Paccagnella, estudiosos, respectivamente, de los sermones híbridos tardomedievales y de los poetas macarrónicos prefolenguianos, así como de su influencia en Merlín Cocayo, y al pisano Luca Curti, genial discernidor de que la verdadera diferencia entre Folengo y sus predecesores se encuentra en el deliberado juego de personas literarias macarrónicas creado por el autor mantuano.

sábado, 19 de septiembre de 2015

EN LA MANTUA FOLENGUIANA


El 5 de septiembre pasado, un día después del acto de presentación de mi edición de Torello Saraina en Verona, Silvano Bassi, consocio de la Associazione per gli Studi Folenghiani "Amici di Merlin Cocai", y su esposa Anna realizaron uno de los sueños de mi vida al llevarme a visitar Mantua, la patria de Virgilio y de Teófilo Folengo. Aproximándonos al centro de la ciudad, Silvano, mantuano de nacimiento tanto él como su esposa,  me indicó lo que queda en la actualidad de Cipada, antiguo burgo de Mantua donde fray Teófilo situaba el nacimiento de su sosias macarrónico, Merlín Cocayo, ahora reducido a recinto industrial.


Ya en la ciudad, visitamos el monumento construido en honor de Merlín Cocayo.




Luego, Silvano me llevó a visitar la Basilica di Santa Andrea, donde se encuentra el sepulcro de Andrea Mantegna, de cuyo arte se encuentran todavía muestras en el Palacio Ducal.









Silvano me llevó acto seguido a la Piazza delle Erbe, donde destaca la Rotonda di San Lorenzo,la iglesia más antigua de la ciudad del siglo XI, la contigua Torre dell'Orologio, la llamada Casa del Mercante, y el Palazzo del Podestà.









En el pórtico bajo el Palazzo della Raggione fotografió Silvano el escudo existente de la familia Folengo.



Silvano me mostró, y me hizo gustar, otra de las maravillas de esta plaza, el aperitivo Caravatti, en la casa del mismo nombre, cuya receta fue intentada comprar en vano incluso por Martini.



En la trasera del Palazzo del Podestà se encuentra la famosa más antigua imagen medieval de Virgilio (al que se atribuían virtudes taumatúrgicas), que se encontraba medio oculta por unas obras de restauración. Silvano tuvo luego la amabilidad de enviarme luego una foto sin andamios.




Nos encaminamos más tarde a la Piazza Sordello, donde se encuentra la Cattedrale di San Pietro  y el Palacio Ducal, en cuyo interior visitamos la Basilica Palatina di Santa Barbara, con un hermoso órgano, que fue instrumento de varios antepasados de Silvano. Cuando ya desesperábamos de encontrar más rastroso o conocimientos sobre Folengo en dicho palacio, descubrimos un graffiti en una columna con la traducción de un epigrama macarrónico de Folengo, De Benaco.





























Discurrimos por estos parajes hablando sobre Folengo y la pasión bibliófila del bueno de Silvano, quien concluyó su amable guía junto a su esposa Anna llevándome a lo que fue antaño la casa de los Folengo en Mantua. A ellos quiero reiterarles desde aquí mi eterno agradecimiento y mi deseo de volver a verlos. Silvano e Anna,  vorrei ringraziarvi di nuovo nella voglia di rivedervi in aprile.



  

sábado, 22 de noviembre de 2014

ENTRE LOS AMIGOS DE MERLÍN COCAYO




Pasando una semana en el norte de Italia de viaje de novios con mi esposa, el presidente de la asociación Amici di Merlin Cocai (dedicada a la promoción de la obra y de la figura del Virgilio macarrónico, y de la que formo parte hace años), Otello Fabris, supo de mi paso por Verona, y me invitó a asistir a la asamblea general de la asociación que se celebraba en el monasterio de Campese, donde se halla la tumba de Teófilo Folengo, y la biblioteca de la asociación, recientemente engrandecida con la donación de la biblioteca del gran estudioso Carlo Cordié. Nos desplazamos desde Verona hasta allí gracias a la amabilidad de otro asociado, Silvano Bassi y su gentil esposa, Anna, quienes nos llevaron en su coche. Silvano es un apasionado de los libros antiguos, y pudimos hablar un poco sobre el antiquarista Torello Saraina, que ocupó mi memoria de licenciatura.
Llegamos a Campese, y pudimos admirar el emplazamiento, y la biblioteca folenguiana con que cuenta la asociación.







  

Acto seguido, asistimos a la asamblea, en la que pude expresar ante los socios mi gratitud, y mi emoción por comprobar que la asociación está muy viva, e integrada por personas con profundas inquietudes culturales, y dotadas de un amor hacia el autor mantuano y su obra, que a mí, desde la lejana España, donde soy el único en estudiar su obra, me reafirma en mis propósitos científicos, y en aliviar mi consiguiente soledad.
Posteriormente, nos trasladamos a la iglesia del monasterio, donde ejecuté un rito establecido desde 1994, y que consiste en la coronación del busto de Folengo que se halla junto a su lápida por parte del invitado de honor de la ocasión; en primer lugar, Otello nos presentó el lugar, cuyas vicisitudes y restauraciones yo conocía por la bibliografía, y recordó cómo el mayor biógrafo de Folengo, el difunto Giuseppe Billanovich, quien estableció la fecha exacta de la muerte del artista, podría haberse ahorrado todas sus investigaciones en este punto, si hubiese visitado Campese, que no se hallaba muy lejos de su lugar de trabajo. Cosas de los investigadores. Per ardua ad sidera. Me emocionó comprobar también in situ que sobrevive la inscripción dejada por un visitante español del siglo XVI o XVII, y de la que habla A. Momigliano en un viejo artículo.











Con posterioridad, nos dirigimos a Bassano del Grappa, sede de la asociación, donde se cumplió con un almuerzo de convivencia (que responde muy bien a la vertiente gastronómica de la asociación, que promociona también el conocimiento la cocina renacentista tan presente en la obra folenguiana), en el que Otello Fabris me impuso la insignia de oro de Socio Senior. En unas breves palabras, que ya me faltaban, abrumado por la emoción, expresé de nuevo mi gratitud, y mi admiración por ellos, que saben canalizar la vida cultural de su país a través de asociaciones privadas, con recursos ocasionales a patrocinadores, al contrario de lo que ocurre en España, donde estas iniciativas colectivas son más bien raras, por la mentalidad estatista que espera que sea el Estado, a través de subvenciones y su iniciativa el que anime la cultura del país.