CARMINA MACARONICA SELECTA

"Quid contentandum nisi contentamus amigos? / Hoc mihi servitium facias, tu deinde comanda, / nam, giandussa mihi veniat in culmine nasi, / ni pro te posthac Paradisos mille refudem", Baldus, V, 9, 295-298

domingo, 3 de junio de 2018

FRAGMENTOS DE MI TRADUCCIÓN DE BALDO: La burla de Cíngar y Berta contra Tognazzo (VII, 202-382)






Mientras, Cíngar ordena a Berta seguir la comedia;
ésta al punto de muselina blanca se viste,
por engalanarse, la cara se empolva con albayalde,
y las trenzas se peina triple moño formando,                              205
y hácese rizos con hierro puesto al fuego al efecto.
Su pelo cubre con cofia llena de trémulas cintas,
y de la frente en el medio una banda muy bella se pone;
tras esto, un chal traslúcido de color amarillo
coloca en los hombros, y sobre sus níveos pechos extiende,        210
y en medio del pecho lo sostiene gracias a un broche.
Ya era la fiesta, en que los campesinos bajo el olmo
bailan, y brincan al armonioso son de la gaita.
Aquí vino Cíngar, que a Berta aposta había seguido,
y al tiempo estaban mirando a los paisanos danzantes,              215
con tanto estrépito que toda la tierra temblaba.
Éste da un salto en el aire frente a su chica querida,
aquél con triunfal giramiento una cabriola ejecuta,
y uno se lanza al aire dando un giro en redondo,
y otro da vueltas en torno de sí mismo tres, cuatro veces.         220
Hay quien da tantos giros por fatigar a la chica,
hay quien de gritar no descansa: "¡toca, gaita, pavanas,
haz spingardò1, una strazza2, y un matarello3,
o bien mazzacrocca4, o una España5, o una gallarda6".
Muchos, de tanto sudar fatigados, se acumulan                        225
en las tabernas vecinas, y vasos trasiegan sin cuento.
Redoblan a fuerza de copas su soplar los gaiteros,
que oyes desmenuzar el sonido con lengua vibrante.
Mientras, como es costumbre, había acabado un baile:
esperan las gaitas que alguien encargue alguna otra danza.      230
La mujeril compañía había vuelto a sentarse,
y se enjugaban los hombres los rostros muy sudorosos.
Cíngar lleva alabarda y puñal de hoja anchurosa,
y de bravucón se las da ondeando un largo penacho,
y lanza miradas atravesadas que espanto levantan.                  235
De improviso, planta en la tierra el pie de la lanza,
al tiempo que de encima se quita la cota de malla;
se saca de la bragueta una bolsa llena de cuartos,
y a los músicos da no sé cuántos falsos dineros,
(nunca en verdad su bolsillo tuvo buena moneda)                    240
Luego se quita la gorra, y se inclina doblando rodilla,
a una mozuela invitando, la más bonita que había,
y entonces la gente agarra al resto de las muchachas.
Libre quedando Cíngar de su pesada coraza,
ágil en su jubón se encuentra, y salta ligero,                           245
y, bailarín, obtiene siempre los premios de bailes.
De las pifánicas danzas ni una iota se olvida,
y manda con voz estentórea que los bailes comiencen.
Como el cabrito, cuando el sol de mañana se yergue,
salta del establo el primero, y dejando a su madre,                 250
brinca por aquí y por allá, se solaza, y salta muy alto,
tal era Cíngar, quien, quitándose el jaco7 de encima,
de un solo salto llegaba a subir tres brazos de altura,
ya sobre sí girando derecho, encogido, o enhiesto;
mirábanlo todos estupefactos por gato teniéndolo;                 255
Y ya aparece Tognazzo, que ambas manos apoya
firmes en la cintura, sin que cheposo parezca,
tiesas lleva las piernas, mientras muy estirado
camina, y apenas deja sus huellas de pies en la arena.
Luego frente a Berta se planta abriendo las piernas,               260
el viejo decrépito mira a la joven con concupiscencia.
Al punto el burlón de Cíngar en esta cosa repara,
por lo que, guiñando el ojo, clava en Berta la vista,
y hácele una señal, como suelen hacer los bribones.
La despabilada Berta, del plan de Cíngar al tanto,                  265
actúa igual que doncella que del altar va en camino.
Mas de tanto en tanto alzaba sus ojos -¡ay!- pícaros,
y de su rostro risueño lanzaba miradas ardientes.
¡oh! imaginar puedes qué llamaradas dentro del pecho,
o qué flechazos sentía entonces tío Tognazzo!                        270
Suspira el viejo, y suspirando ¡puaf! de gargajos
escupe algunos grandes como monedas y cuartos.
Se alza ya sobre el pie derecho, ya sobre el izquierdo.
Se rasca asaz la cabeza, y quieto en ninguna postura
se queda, sin que se mueva miles y miles de veces.               275
"¡Ay, carajo!, -hablaba consigo-, ¡olé, mis cojones!
¿así tú, zorra de Berta, me sacas los higadillos?"
Cíngar había avisado antes a algunos bribones,
por que vigilaran los movimientos del viejo tronado.
Todos sopa de risa haber parecían tomado,                           280
así a tal punto, entretanto, revientan sus pechos de risa,
pero no piensa Tognazzo que éstos de él se choteen,
sino que más guiña a Berta, y ésta a él le responde:
Berta berzotas lo vuelve, en medio de befas y bufas.
Cíngar bailando, pasa delante de tío Tognazzo,                      285
y haciéndose el compadre, así le habla a la oreja:
¿Qué esperas? Ella quiere bailar tres horas contigo".
Tal dice, y pasa como si nada hubiérale dicho.
El viejo no hácese decir la cosa dos veces,
a Berta se apresura, si quiere bailar le pregunta.                   290
Ella al poner de piñón boquita y haciendo caritas,
se inclina, y, presurosa, le tiende la mano izquierda.
Unidas, pues, al punto las palmas, el baile comienzan.
Entonces, de pronto, estalló la gente en gran risotada;
mas Cíngar se afana en cortar las risas por dondequiera,       295
pues así riendo podrían romper la tramoya.
Se encuentran allí boneteros8 cinco, compadres de Cíngar,
llamados Brunello, Gambone, Guercio9, Schiavina, y Lanfranco,
siempre dispuestos a zaherir a la gente con pullas;
se cachondeaban, pues, de Tognazzo bajando la voz,            300
pero no tanto que el viejo no se entere de todo.
Guercio dice: "¡qué ágil se muestra en todo su cuerpo!"
añade Schiavina: "¡mira con qué energía da saltos!"
Responde Gambone: "Es ligero y ágil a tope,
juro por Dios que bailando no rompería ni un huevo!"           305
Habla Brunello: "Sorprende cuánto salta a lo alto,
más alto andar, empero, podría sin la casaca."
A lo que responde Lafranco: "Es verdad lo que dices,
pues así mostraría a su amada su bella figura."
Oye Tognazzo todo aquello que éstos comentan,                  310
por lo que más salta, y con más gallardía sus altos
jarretes eleva, y tocar el cielo parécele verse.
Cree como Evangelio lo dicho por los bribones.
Al punto de la giornea10 se libra, y se desciñe,
y el brazo tendiendo a Berta, manda a ésta que tire,            315
como tirar solemos cuando a otro ayudamos.
Aquélla la manga del gabán y de la camisa
coge de mil amores, tira y todo lo saca,
todo a la vez, sin que Tognazzo advierta la cosa.
Pero al fin se da cuenta de que la camisa le quita,                320
y el pobre hombracho, queriendo arreglar el desaguisado,
en mil jirones ya la cabeza envuelta tenía.
Pero más ella tira, y más aquél la sigue en su tiro,
y fuerte gritaba: "¡deja, carajo, ya la camisa!,
para sacarme el gabán basta con tirar de la manga".            325
Mientras tiran de él, no ve ni un pijo de nada,
pues todo el molondro envuelto lo tiene en toda esa ropa;
casi en pelotas estaba, el culo en parte mostrando.
Viéndolo Cíngar, se acerca, y de calzoncillos el lazo
suelta, y todo desnudo quedose aquél a la postre,                330
y le cayeron hasta las corvas los paños menores.
Tan gran risotada se dio en la gente desprevenida,
que cien Marguttes11 habrías pensado que allí se encontraban.
Queriendo Tognazzo escapar así sin los calzoncillos,
y algún escondite buscar do disimular su bochorno,             335
hete que echando a correr, se dio una tal costalada,
que igual que un tambor su barriga sonara dando en el suelo:
tenía, en verdad, los calzones liados en los tobillos,
tal que los pollos que llevan atadas las patas de estopa.
Acuden los pueblerinos a ver al viejo desnudo.                   340
"¡Ay, ay! -gritaban-, "¡oh, oh, esto es pa' morirse de risa!",
y las mujeres vuelven a otro lado su rostro,
porque sólo de noche prescinden de la vergüenza.
Aquél, de Cipada cónsul y líder de los senadores,
delante tenía las manos sobre la bolsa y dineros,               345
detrás el pandero muestra listo para azotainas.
Con el arder del amor acaba así la vergüenza,
todo lo vence el amor12, mas a amor el oprobio lo vence.
Puesto ya en pie, de allí se escapa rapidamente,
no menos dejando a su paso los trapos que lo cubrían,       350
que al cazador que lo sigue abandona el castor sus pelotas13.
Nunca he visto correr con tanta presteza una gata,
después de haberse caído de las techumbres abajo.
Llegando a la postre a donde podía tenerse a resguardo,
bajó la cabeza angustiado por un oprobio tan grande,        355
no osa alzar la frente, sino que mudo estas cosas
piensa, y se habla a sí mismo como si fuera a un otro:
"¡Oh, viejo Tognazzo, qué desgracia te ha sucedido!,
¿no daste cuenta, tan pobrecito, de tu ludibrio?
Ha poco chismorreaba que toda mujer es bellaca,             360
que deberíamos crédito dar al ladrón de Mahoma,
más que a las lenguas falsilocuentes de las mujeres,
¿y veo que ahora la puta de Berta me ha dado coba?.
¡ay, que pensaba que era yo más feliz que cualquiera,
y, en cambio, ahora la gente, pobre de mí, se chotea!       365
Aconsejar a otros yo sé, pero a mí mismo hacerlo
no sé; de mi necedad la culpa es solamente.
De nada vale el consejo, si de seguirlo se pasa.
Da malamente consejo, quien bien usarlo no sabe.
Vergüenza siento de haberme engañado, y de amor arrastrado, 370
la trampa no vi, hasta que la vergüenza la venda de ojos
quitó, y cayose la máscara que mi cara cubría.
Sobre la leche esparcida llorar no vale de nada."
Mientras así se humilla a sí mismo, Zambello acude,
le entrega a Tognazzo sus trapos, y ambos de allí se retiran. 375
Tres días estuvo aquél por entero escondido de todo
contacto humano; no obstante, en lo hondo del pecho la ira
le reconcome, dispuesto a vengarse; y aquella injuriosa
burla de Cíngar y Berta no sale de su cabeza.
Así perdiose por siempre el respeto a tío Tognazzo,                380
quien fuera tenido en aquella ciudad en el más alto grado,
para que fueran mejor las maquinaciones de Cíngar.







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1"Danza de movimiento vivaz, introducida generalmente en las suites después de la pavana" (Faccioli).
2Danza desconocida en los repertorios, pero existen testimonios literarios indirectos sobre su existencia (Chiesa).
3Era una danza recordada ya en documentos del s. XV, de la que sólo se cuenta con noticias fragmentarias (Chiesa).
4Canción y danza muy apreciada a nivel popular (Faccioli).
5Se trataba de una baja danza derivada de una llamada guanti di Spagna, que tuvo una enorme difusión (Faccioli-Chiesa).
6La gallarda era una danza muy conocida y de gran vivacidad (Chiesa).
7Talis Cingar erat, qui spoians corpore zaccum. El jaco era una cota de malla de manga corta que no pasaba de la cintura.
8Véase nota a 2, 103.
9Sguerzus, es guercio, "bizco".
10Véase 4, 250.
11Sobre Margutte cf. 4, 129. Acerca de éste recuerda M. Chiesa la glosa de la red. T 5, 353: Marguttus interiit, ut supra dixit, propter risum. En el Morgante de Pulci, efectivamente, se narra que el gigante muere de risa al ver cagar a una mona.
12Omnia vincit amor, sed scornus vincit amorem. Folengo retoma el famoso primer hemistiquio virgiliano de Ecl., 10, 69: Omnia vincit amor, et nos cedamus amori.
13Recuerda Chiesa que según Plinio, Naturalis historia, 32, 26 y los bestiarios medievales, el castor perseguido se arrancaría los testículos para salvarse, pues era cazado por esa parte de su anatomía empleada en la farmacopea.

viernes, 25 de mayo de 2018

LA EPÍSTOLA MACARRÓNICA DEL DR. DIEGO SÁNCHEZ: Traducción (IV)



De todos ellos olor de carne y pescado salado.
Cocinan rábanos, huele a manteca de los ganados;
Se van mezclando al tiempo vapores, de los que se forman
Frutas que todos sueñan también a su estómago ricas.                 60
De noche, mientras reina el silencio, se entregan al sueño;
Persiguen el descanso y reposar un momento.
Descansan así por fin los pobres alumnos de entonces:
En colchones hechos no en fina lana sino en pelote1,
Que con unos retazos de paños el ropavejero                               65
Llenara, se recuestan; verás las pulgas y chinches
Con mucha frecuencia y morder en la carne los gordos piojos.
Cuál quebrantado yace bajo una sábana sucia,
Sin jabón, y de estopa y lota2 confeccionada,
A la que más señalaran costuras y mil los remiendos;                   70
Acurrucar suelen pies y manos apretadamente,
Y la desgarran, rota por una vejez cuarteada.
Y para colmo de males, ya con la pobreza a las puertas,
Viene el recuero, del macho harón3 arrastrando,
Y no trae cartas ni dineros ni provisiones.                                    75
Entonces gime y grita el alumno sin su camisa,
O sin dineros; entonces los verás infestando
Al pastelero y a los tenderos y las tabernas.










___________________
1 Cf. glosario s.u. 'pelote'.
2 Cf. glosario s.u. 'jabon', 'lota'.
3 Cf. glosario s.u. 'recuerus', 'machus', 'haron'.

LA EPÍSTOLA MACARRÓNICA DEL DR. DIEGO SÁNCHEZ: Edición crítica (IV)


Ex quibus omnis odor carnis piscisque saliti.
Et raphani flagrant, redolet manteca ganati;
Miscentur simul vapores, vnde resultant
Ex cunctis cerebro cordi quoque poma suaui.                        60
In nocte, dum cuncta silent, dant membra soporem,
Et requiem quaeritant et reposare parumper.
Haec est prima quies miseris scholaribus aeui:
In colchonis factis non fina sed lana pelote,
Quos de retacis pannorum ropauejerus                                65
Implerit, recubant; pulgas chinchesque videbis
Soepius et in carne gordos mordere piojos.
Hic quebrantatus in foeda syndone iacet
Constructa ex stupa et lota sine jabone,
Quam magis induerant costurae et mille remiendi;              70
Soepe solent pedes et manus concathenare,
Quam lacerant, scindens illam rimosa senectus.
Quoque magis doleas, iam imminente pobreza,
Venit recuerus, macho retinente harone,
Nec portat cartas, nec nummos nec prouisionem.               75
Tunc fremit et clamat scholaris absque camisa
Aut sine dineris, tunc infestare videbis
Et pastelerum, tenderos atque tabernas.


















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61 OV. met. 10, 446 #cuncta silent# || VERG. Aen. 8, 406; CVLEX, 158 #membra soporem# 62 VALER. 7, 245 quaere malis nostris requiem mentemque repone 63 VERG. Aen. 1, 273; ib. 8, 407 #prima quies# 70 VERG. georg. 3, 309; id. Aen. 7, 788 #quam magis# 71 OV. Pont. 2, 7, 59 #saepe solent# 73 OV. met. 3, 448 #quoque magis doleam#

_____________________________________
60 leu. adnotauit M post cerebro || suaui correxi : suauis M

viernes, 18 de mayo de 2018

LA EPÍSTOLA MACARRÓNICA DEL DR. DIEGO SÁNCHEZ: Traducción (III)


Cuando vuelven de escuelas1 por lodos del atolladero,               35
Pasmados llevando los pies y pasmadas también sus narices,
¿De qué, si Zéfiro desencadena sañudo su viento,
De qué la capa vale por cara y orejas,
Y rodear del pupilo a la par el pescuezo canijo,
Cuando el soplo del viento se cuela en el sayo y la capa,           40
Sobre todo si corta resulta, corta y raída?
Después que dio el reloj la hora más deseada,
Y luego que el despensero golpea en el tajadero,
He aquí que saltar verás, escaleras angostas abajo,
A los hambrientos al punto; en bullicio todos ansían                  45
Junto del bachiller tomar el asiento primero,
Pues las primicias del brodio se dan al que está en cabecera;
Y a continuación aparece la escudilla segunda,
Que toma de la olla la grosura y lo caliente,
Si no de la carne, sí por lo menos del cabo de vela.                   50
En cambio, los que se sientan más lejos, y esperan comida,
A éstos agua sola y frío insufrible
Y las piltrafas dan con el hueso desnudo.
¿Quién soportará manteles cortos y cochambrosos?
¿Quién podrá siempre limpias tener sus manos y barbas           55
De la costra de grasa del brodio el fin de semana?













1 Probablemente Sánchez se describe a sí y a sus compañeros volviendo de las clases de las cátedras de Prima, que se impartían usualmente a las 7 y media de la mañana. Un plan de 1684 proponía trasladarlas a las 9 de la mañana, pues había "pocos amigos de madrugar al ser Salamanca un lugar tan frío" (cf. R. L. KAGAN, o.c., p. 271 n. 69). Sigue una descripción de la comida en casa del bachiller pupilero (cf. glosario s.u. 'tajaderus', 'brodius', 'olla'). La 'olla', como señala Rodríguez-San Pedro, "constituía el guiso más común y tradicional de la comida diaria en toda la Península, tanto en mesas de hidalgos como de villanos, aunque con variantes, pudiendo adquirir matizaciones desde un caldo miserable hasta la opulencia barroca de la olla podrida. Estas matizaciones también se dieron en los pupilajes. Observamos que a lo largo de 40 años [1590-1630] la dieta permanece inalterada, señal de fidelidad a los gustos y permanencia y sujección a la costumbre" (cf. o.c., p. 200). El pupilaje de Sánchez se parece más, desgraciadamente, al descrito por Guzmán de Alfarache, en el que "el pan era duro, la olla se hinchaba de gordo de tocino, el caldo era aguado, la fruta limitada y podrida, el queso transparente, los garbanzos pocos, las sardinas rancias y raquíticas, los huevos viejos, el carnero abultado de huesos, las aceitunas agrias, los ayunos muchos, los almuerzos pocos, el guisado descuidado y el hambre la suficiente como para tener cada pupilo su despensa particular de primeros auxilios" (cf. ib. p. 199).

LA EPÍSTOLA MACARRÓNICA DEL DR. DIEGO SÁNCHEZ: Edición crítica (III)



Dum veniunt e scholis per lodos atolladero                          35
Pasmatos pedes portantes atque narizes,
Quid, si crudelis Zephirus extruderit auram,
Quid prodest capa per faciem et per orejas,
Pescueçumque gracilem simul rodeare pupili,
Quum penetrat flatus venti sayumque capamque,                40
Praecipue si curta manet, manet atque raida?
At postquam optatam sonuit horologius horam,
Et dispensator golpeat in tajadero,
Ecce per angustas scalas saltare videbis
Famelicos statim; ouantes quisque peroptat                        45
Iuxta bachalarium sedem sibi summere primam,
Nam brodium primum ei datur qui est in cabecera;
Et consequenter venit escudilla secunda,
Quae capit ex olla grossuram atque calorem,
Si non de carne, saltem de cabo de vela.                            50
At hi qui sedent longe sperantque comidam,
His simplex aqua et intolerabile frigus
Atque piltrafae dant cum osso nudato.
Breues manteles et squalidos quis tolerabit?
Quis poterit semper manus barbasque fricare                     55
Per brodij grassam antiquam de tota semana?


















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37 OV. epist. 14, 39-40 ut leni Zephyro graciles uibrantur aristae, / frigida populeas ut quatit aura comas 38 LVCAN. 9, 829 #quid prodest# 40 SIL. 3, 491 #flatus uentique# 53 OV. fast. 2, 376 ...ossaque nuda uidet 55 OV. rem. 765 #quis poterit#

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39 pescueçum : pescuecum M 45 leu. adnotaui post statim

viernes, 11 de mayo de 2018

LA EPÍSTOLA MACARRÓNICA DEL DR. DIEGO SÁNCHEZ: Traducción (II)



Añade cuántos enormes disgustos y ventas, mesones
Y sucias camas atrás dejé solitario, indefenso,
Camino de Lérida en pos de insignias1 del doctorado.
¡Ay! cuánto arroyo, cuántos desfiladeros, barrancos
Y puertos, cuántos vados atravesé peligrosos,                            15
Viendo cuartos2 de ladrones y horcas pobladas,
Brazos de asaltadores y sus tripas caídas,
Y sepulturas de peregrinos y caminantes;
Ya no podía mi jaca llevar los propios cuadriles3.
Así resulta honrado el doctor que pasa estos tragos.                   20
Éste, Dios, es el premio de la virtud y el trabajo;
Así armas sirve el estudio y la medicina aprovecha,
Que caída nos viene del cielo a ras del Tonante,
Que al médico honrar mandó con todo merecimiento4.
¡Ojalá loco y mudo me vuelva! bien espeluzado5                        25
Me espanto al recordar, mis dientes y huesos retiemblan,
Cuando me viene a la mente por entre cuántos apuros
Buscamos el grado de doctor y de examinado,
¡Y cuántas del pupilo6 las penas, el hambre y el frío!
¡Qué sisas y engaños tolera la sarnosa cuadrilla!                        30
¡Qué peleas fraguan inesperados motines!
Despensas requiere al mismo tiempo el furtivo linaje,
Y dentro de la cocina repleta de humo dañino
Suelen huir del relente los pobrecitos frioleros.















1 Sabemos que en Salamanca tales insignias "consistían en ponerle [al doctorando] un anillo de oro en el dedo cuarto de la mano derecha, entregarle un libro, el cual abre y cierra, y ponerle después en la cabeza el bonete con la florúscula amarilla, insignia de doctor en Medicina" (cf. T. SANTANDER, o.c., p. 50).
2 Cf. glosario s.u. 'quarti'. Cataluña era hogar tradicional del bandidaje, como refiere H. KAMEN, La guerra de Sucesión en España, 1700-1715, p. 394. Cf. también Quijote, II, cap. 60-61.
3 Cf. glosario s.u. 'quadril'.
4 Señala Granjel que son reiteradas las alabanzas que de la Medicina estamparon en sus escritos los médicos españoles del siglo XVI, en ocasiones comparándola, con ventaja, al saber fundamento de otras profesiones liberales. Álvarez de Miranda considera la Medicina saber otorgado por Dios a los hombres, deduciendo de ello ser su ejercicio sagado (cf. L. S. GRANJEL, o.c., p. 83).
5 Cf. glosario s.u. 'expeluzare'.
6 Cf. glosario s.u. 'pupilus' y aquí.

LA EPÍSTOLA MACARRÓNICA DEL DR. DIEGO SÁNCHEZ: Edición crítica (II)



Adde quot enormes casus ventasque, mesones
Et sucias camas tranare solus, inermis,
In Leridam pergens, doctoratus insignia poscens.
Heu! quot arroyos, quot rupes atque barrancos
Et puertos, vados passaui periculosos,                                 15
Latronum quartosque videns horcasque pobladas,
Asaltatorum braços tripasque caydas
Et sepulturas peregrinorum caminantiumque;
Iam haca non poterat proprios portare quadriles.
Sic honoratur doctor qui talia pasat.                                    20
Hoc, Deus, est praemium virtutis atque laborum;
Sic militat studium; sic congaudet medicina,
Quae summo coelo fertur delapsa Tonantis,
Qui medico iussit dignum concedere honorem.
Perturber grauiter stupens! totus expeluzatus                      25
Horresco referens, dentes atque ossa tremescunt,
Dum venit in mentem per quot discrimina rerum
Tendimus in gradum doctoris et examinati,
Et quot tormenta, fames frigusque pupili!
Quas tolerat sarnosa cohors sisasque dolosque!                   30
Atque repentinos motus quae iurgia fingunt!
Despensas requirit simul furtiua propago,
Inque cozina fumo repleta maligno
Frio legi solent gelu fugare misselli.












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12 SIL. 1, 263 #tranare# 13 OV. Pont. 3, 4, 109 poscunt #insignia# 21 VERG. Aen. 12, 435 disce, puer, uirtutem ex me uerumque #laborem# LVCAN. 9, 407 incedit uirtute animos et amore #laborum# 23 OV. met. 1, 607-608 #caelo# / ...delapsaque ab aethere summo 24 MANIL. 4, 334 praecipuum ...#concedit honorem# STAT. Theb. 5, 277 infandum ...#concessit honorem# 26 VERG. Aen. 2, 204 #horresco referens# || VERG. Aen. 2, 120-121; ib. 6, 55-56; ib. 12, 448-449 cucurrit / ossa tremor STAT. Theb. 9, 220-221 Ossa / #tremescunt# 27 LVCR. 5, 1206; VERG. Aen. 4, 39 #uenit in mentem# || VERG. Aen. 1, 204 #per tot discrimina rerum# VALER. 1, 217 #per quot discrimina rerum# 29 OV. Ib. 318 sit frigus mortis causa famesque tuae 31 VERG. Aen. 11, 406 #iurgia fingit#

_________________
32 requirit solui : r’q M

viernes, 4 de mayo de 2018

LA EPÍSTOLA MACARRÓNICA DEL DR. DIEGO SÁNCHEZ: Traducción (I)


AL MAGNÍFICO DOCTOR VTRIVSQUE IVRIS1 

FRANCISCO DE VARGAS

EL SEÑOR DON DIEGO SÁNCHEZ DE ALCAUDETE

ENVÍA UN MACARRÓNICO SALUDO





La carta que estás leyendo vino de nuestra Marchena,
Y aunque la firmó un maestro en la Macarronea,
¡Ay qué pena! tristes quejas contiene incontables
Que contra el pueblo levanto y contra todo el cabildo;
Pues a pesar de que soy de Hipócrates ducho en el arte,                      5
Y me sé también todo el Avicena y Galieno2,
No habiendo doctores en medicina que no haya leído,
Pasado el tiempo en que docto filósofo al par que sofista
Y matemático vine a hacerme por Salamanca3,
Nuestro concejo convertirme pretende en pechero4.                           10















1 Sobre este personaje véase aquí.
2 cf. L. S. GRANJEL, La medicina..., pp. 47-48: "Se inicia el siglo bajo la influencia del saber heredado: es obligada la lectura y comentario del Canon de Avicena, y los textos de Galeno o los escritos del Corpus hippocraticum se conocen en sus versiones medievales [...] La renovación se inicia en Alcalá a partir de 1538. En 1564 la obra de Avicena queda desterrada como texto de enseñanza".
3 Manera perifrástica y alusiva de referirse al grado de bachiller en artes; sobre ése véase aquí.

4 Cf. glosario s.u. 'pecherus'. Esta clase de litigios no debió ser rara, pues se sabe que por una ley expedida en Madrid en 1534, incorporada en la Nueva recopilación, se concedía a los doctores por Salamanca los mismos privilegios sociales y políticos que a la nobleza (cf. A. Mª. CARABIAS, Colegios..., p. 251 cit. por Mª. J. PÉREZ, El Humanismo..., p. 39).


LA EPÍSTOLA MACARRÓNICA DEL DR. DIEGO SÁNCHEZ: Edición crítica (I)


 MAGNIFICO DOCTORI VTRIVSQUE IVRIS                    a

FRANCISCO DE VARGAS                                             b

DOMINVS DOMINVS DIDACVS SANCIVS DE ALCAVDETE        c

SALVTEM MACHARRONICAM DICIT                              d





Quam legis ex nostra Marchena littera venit,
Et Macharroneo quamuis notata magistro,
Pro dolor! innumeras refert tristesque quaerelas
Quas contra populum clamito totumque cabildum;
Hippocratis qui cum sim peritus in arte,                                              5
Gallenumque simul sapiens totumque Auicenam,
Qui reliquos legi doctores medicinarum,
Philosophus postquam doctus pariterque sophista
Atque mathematicus euasi per Salamancam,
Concejus noster me vult formare pecherum.                                      10

















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1 OV. epist. 3, 1-2 #quam legis# a rapta Briseide #littera uenit# / uix bene barbarica Graeca notata manu id. Pont. 1, 7, 2 #quam legis, ex illa# tibi uenit epistula terra 3 STAT. Theb. 1, 77 #pro dolor# || CIRIS 174 saepe etiam tristis uoluens in nocte #querelas# 5 OV. ars 2, 547 hac ego, confiteor, non #sum perfectus in arte#

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INSCRIP. MAGNIFICO DOCTORI / VTRIVSQ IVRIS FRANCO. DE VAR / GAS . D. D. DIDAC’ SANCI’ DE AL / CAVDETE . S. MACHARRONI / CAM . D. M b doc in lit. ante 'Fran.' praebet M