CARMINA MACARONICA SELECTA

"Quid contentandum nisi contentamus amigos? / Hoc mihi servitium facias, tu deinde comanda, / nam, giandussa mihi veniat in culmine nasi, / ni pro te posthac Paradisos mille refudem", Baldus, V, 9, 295-298
Mostrando entradas con la etiqueta Bruno Migliorini. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bruno Migliorini. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de octubre de 2012

EL VULGAR TOSCANO EN EL MACARRONEO



Menos estudiado incluso que el elemento dialectal ha sido el vulgar toscano localizable en el macarroneo. Difícilmente calibrable para quienes reducen el híbrido macarrónico a un problema de oposición estilístico-ideológica entre latín y dialecto, es prácticamente dejado pasar in silentio, reducido a un elemento menor de contrapunto paródico.

Sabido es que Pietro Bembo propuso en sus Prose della volgar lingua de 1525 el toscano literario de Petrarca (para la poesía) y Boccaccio (para la prosa) como solución, vencedora a la postre, a la ‘cuestión de la lengua vulgar’. El hecho de que el veneciano Bembo fuera al mismo tiempo el campeón reconocido del humanismo ciceroniano no debe parecer contradictorio, dice Luca Curti, ya que estamos en ambos casos ante la defensa de lenguas ‘muertas’: Petrarca y Boccaccio constituían modelos lingüísticamente homogéneos (frente al plurilingüísmo de Dante, que queda excluído del canon bembesco), pero, sobre todo, “prescritos, acabados, inmodificables”1. Esta normalización lingüística realizada sobre textos escritos tenía graves e inmediatas consecuencias: la propia lengua florentina (la viva, presente y futura) volvía a ser un dialecto, al igual que, y con mayor razón, todas las demás hablas italianas, independientemente del peso que tuvieran o hubiesen tenido.

Aparentemente, pues, el macarroneo (un latinus grossus relleno de vulgarismos y dialectalismos) se colocaba en una perspectiva diametralmente opuesta a la de Bembo, tanto en cuanto latinista ‘ciceroniano’ como en cuanto normativista ‘vulgar’. Mario Pozzi ha expresado claramente la idea del macarroneo folenguiano como fenómeno de resistencia a la normalización toscana: Folengo, reivindicador de todos los lenguajes en la Apologetica de la red. Toscolanense, consigue, gracias a la extrema ductilidad de su instrumento lingüístico, crear una auténtica “literatura latina moderna”2. Pero estos planteamientos difícilmente pueden dar cuenta de la producción vulgar de Folengo, y de hechos como el afán del grassus poeta por ingresar en la Accademia degli Intronati de Siena, donde buscaba, como dice Gianfranco Folena3, reconocimiento a su experiencia literaria toscana. Observa Curti por otra parte que la suerte del macarróneo quedaba ligada al resultado de la pugna entre latín y vulgar por la primacía como lengua de uso culto. La victoria final del vulgar literario privó de vitalidad a la literatura macarrónica y aisló a Folengo en su propia grandeza. Y es esta elección por un vulgar ‘alto’, ‘muerto’ y normalizado un indicio bastante claro de que la operación macarrónica no se realizaba contra la línea representada por Bembo: “Indiferentes (al menos en cuanto macarrónicos) a la cuestión de la lengua vulgar, nuestros autores se encontraban, aunque en posición excéntrica, sobre la línea latina de Bembo: línea derrotada, pero coherente con la que impuso, a su vez, a todos, desde el s. XVI en adelante, la imitación de la lengua trecentista de Petrarca y Boccaccio”4.

Bruno Migliorini ha rastreado palabras del toscano literario en las macarróneas folenguianas, algunas de ellas delatadas por fenómenos fonéticos extraños a los dialectos septentrionales o por glosas explicativas5. Más recientemente, Silvia Isella Brusamolino ha insistido en la necesidad de prestar más atención al componente vulgar de impronta literaria toscana, y a su función en los niveles fonéticos y gráficos del macarróneo6. Massimo Zaggia ha llamado, asimismo, la atención sobre la importante presencia de un componente lingüístico toscano al menos al nivel de las redd. C y V. Las palabras de admiración que emplea Folengo hacia la lengua toscana y su literatura7 obligan, según Zaggia, a replantearse la posición de Folengo hacia la línea toscanizante propuesta por Bembo en 1525 y pronto vencedora: "una posición que no parece sin más ni más polémica o alternativa, sino simplemente autónoma, como la de quien se siente sustancialmente fuera de ese cauce lingüístico y literario (el vínculo, en todo caso, es mayor con la producción en latín). La posición de Folengo parece más bien la de un irreductible individualista que se arroga el derecho de representar en solitario una lengua autónoma, formada por una sabia mezcla de latín y vulgar, este último acogido en diferentes variedades, y principalmente en la más acreditada literariamente"8.







1 Cf. L. CURTI, o.c., p. 143
2 Cf. M. POZZI, o.c., p. 214
3 Cf. G. FOLENA, “Il linguaggio del ‘Caos’”, Atti Convegno 1977, p. 240
4 Cf. L. CURTI, o.c., p. 167
5 Cf. B. MIGLIORINI, o.c., pp. 93-94
6 Cf. S. ISELLA BRUSAMOLINO, “Superficie grafica e strati linguistici nel Baldus del Folengo: un esempio”, Atti Convegno 1991, pp. 195-203
7 Zaggia reproduce una carta de Folengo situada al final de la red. C firmada con el pseudónimo de Nicolò Costanti, llamado -con apodo típico de académico literario- 'el Avinagrado (lo Scorrucciato)', y que reaparece retocada en la red. V atribuida a "Vigaso Cocaio", donde se expresa en este sentido. Transcribimos el fragmento en cuestión: "Era pur cosa sconvenevole ch'una opera così bella, così vaga, così piacevole, come è questa, si perdesse, e forse era maggior danno che se anticamente si fusse perduto Vergilio, o ne' nostri tempi Dante e 'l Petrarca; perché non altro d'haver perduto Vergilio ne seguiva che la perdita d'un buon poeta in una lingua, la quale rimaneva in molti altri, che ben la parlavano, e meglio vi scrivevano; così dico di questi scrittori de la lingua thosca, la quale non è però altro ch'una lingua sola, e da altri belli ingegni, come ogni dì si vede, con loro scritture adornata. Ma perdersi questo (o Dio, che danno incredibile!), si perdeva un bellissimo e ingegnosissimo autore di molte lingue insieme, perché in questa è tessuta la latina, intarsiata la toscana, messa a fregi quella de'macharoni; e che più, che la francese, la spagnola, la todesca e infino a quella de' furfanti vi può fare un fioretto e havervi il loco suo" (cf. M. ZAGGIA, "Breve percorso attraverso le quattro redazioni delle macaronee folenghiane", Atti Convegno 1991, p. 98).
8 Cf. M. ZAGGIA, o.c., p. 99.


sábado, 14 de julio de 2012

DIFICULTADES EN EL ESTUDIO DEL ELEMENTO DIALECTAL DEL MACARRONEO



El elemento vulgar ha sido menos caracterizado que el latino, dada su variedad y dificultad intrínseca: Tras pasar revista al desolador panorama editorial folenguiano, Giorgio Bernardi Perini reconocía en 1977 que si el balance era decididamente negativo, “es también verdad que hacerse editor de Folengo es arriesgado más allá de todo lo expresable; hacerse, pues, editor de todo Folengo es inimaginable. Haya por eso uno o más italianistas que se ocupen de las obras italianas, uno o más latinistas de las obras latinas, uno o más folenguistas de las obras macarrónicas: donde “folenguista” hace referencia a un tipo de filólogo muy especial, que debe reunir competencias diferentes y a veces antitéticas: de filólogo clásico, humanista y moderno, y que pueda cimentar este coacervo de requisitos con una segura dosis de dialectología septentrional, especialmente mantuana. Si a tal identikit corresponde hoy una figura realmente existente, francamente no sabré decirlo”1. Poco después, el estudioso húngaro Miklós Fogarasi señalaba el insuficiente e impreciso estudio del componente vulgar literario toscano y vulgar dialectal en las dos obras capitales sobre la lengua macarrónica de finales de los años cincuenta: Il latino maccheronico de Ugo Enrico Paoli, y Le Maccheronee di Teofilo Folengo de Ettore Bonora. Situación esta que no fue subsanada después, pese a la meritoria labor de Bruno Migliorini, el único que quizás se ha ocupado principalmente de los elementos lexicales vulgares del macarroneo folenguiano2. Fogarasi da una explicación parcial al fenómeno en la carencia de diccionarios y glosarios adecuados de los dialectos septentrionales de la primera mitad del siglo XVI, remontando la mayoría de los existentes al siglo XIX3. Es, pues, evidente que un estudio sistemático del macarroneo necesita de un glosario razonado, sobre todo de los términos dialectales, como señala Massimo Zaggia4. Esta labor fue iniciada a finales de los años setenta por Silvia Isella Brusamolino en un proyecto de Glossario dialettale folenghiano extendido a todo el Baldus en su cuarta redacción5.

El empleo de determinado dialecto depende fundamental aunque no únicamente de la localización geógrafica del autor en el complejo mapa lingüístico de la península hermana. En Padua, como es sabido, surge la poesía macarrónica canónica de manos de Tifi Odasi, paduano de origen bergamasco, cuya Macaronea conoció amplia fortuna editorial entre 1490 y 1520 aproximadamente6. En ambiente paduano se desarrollan también la Tosontea de un tal Corrado (un breve texto macarrónico aparentemente independiente de la obrita odasiana, y quizás incluso anterior, conocido en un solo manuscrito)7, y el más tardío y anónimo Nobile Vigonce opus.8 Sin salir del ámbito véneto se encuentra la Virgiliana, compuesta en 1492 y publicada no mucho después, debida a un Fosa cremonés, probablemente el fraile servita Evangelista Fossa9. De reciente descubrimiento en un manuscrito londinense es una Macharonea medicinalis de ambientación veneciana, que constituye el más extenso de los textos prefolenguianos (1029 vv., dividida en dos partes, una datada en 1498, y la otra el 20 de diciembre de 1509) y es atribuible al médico parmesano Gian Giacomo Bartolotti10. Fuera del Véneto destaca un texto de Bassano Mantovano (mantuano –mantovano- probablemente sólo de origen o de sobrenombre, dado que su obra no se refiere a Mantua, si no, al menos en su parte macarrónica, al Piamonte), la Macharonea contra Savoynos, datable en 149111. A Bassano respondió Giovan Giorgio Alione, natural de Asti, localidad del Piamonte, en Macarronea contra macarroneam Bassani.12






1 Cf. G. BERNARDI PERINI, “Folengo edito e inedito. Situazione e prospettive”, Atti Convegno 1977, p. 82
2 Cf. M. FOGARASI, o.c., pp. 396-397. y  B. MIGLIORINI, “Sul linguaggio maccheronico del Folengo” Lingua d’oggi e di ieri, Sciascia, Caltanissetta-Roma 1973, artículo este aparecido ya en 1968 con el título de “Aspetti rusticani del linguaggio maccheronico del Folengo” en AA.VV. , Atti del Convegno sul tema: La poesia rusticana nel Rinascimento (Roma, 10-13 ottobre 1968), Roma 1969 (Accademia Nazionale dei Lincei, Problemi attuali di scienza e di cultura, 129).
3 Cf. M. FOGARASI, o.c., p. 397
4 Cf. T. FOLENGO, Macaronee minori..., p. 689 (A partir de ahora ed. Zaggia). El editor expone someramente los rasgos más característicos de los dialectos septentrionales en oposición a los del toscano, particularmente en relación con los fenómenos que aparecen con más frecuencia en el macarroneo folenguiano (pp. 694-696)
5 Cf. S. ISELLA BRUSAMOLINO, “Saggio di un Glossario folenghiano”, Atti Convegno 1980, p. 131
6 cf. ed. Zaggia, p. 6 n. 3; I. PACCAGNELLA, Le macaronee..., pp. 35-61. Fija su fecha de composición entre 1484 y 1490 (p. 47)
7 Paccagnella (p. 40) fija su fecha de composición entre 1484 y 1489. Se trata, igual que el Nobile Vigonze opus de una sátira dirigida contra un personaje universitario real caracterizado por su arribismo.
8 Fue impresa en 1502, y Paccagnella sitúa su fecha de composición entre 1490 y 1494 (p. 47), y tiende a atribuirlo al mismo autor de la Tosontea basándose en razones cronológicas, estructurales y prosódicas (pp. 55-60). G. PADOAN, “Alcune considerazioni sulla “scuola” maccheronica padovana”, Atti Convegno 1977, p. 296 consideraba en el Nobile Vigonze opus la existencia de elementos caricaturescos corales ausentes de la Tosontea, así como diferencias de cultura, estructura y predilecciones estilísticas que desautorizaban la tesis de la autoría única.
9 Frente a la identificación de Fossa con el también poeta cremonés Matteo Fossa adelantada por G. ZANNONI, I precursori di Merlin Cocai. Studi e ricerche, Città di Castello 1888 pp. 56-62, cf.: L. LAZZERINI, “Per latinos grossos...”, p. 254 n. 2; G. PADOAN, o.c., pp. 298-299; M. L. LIPPI, “Evangelista Fossa. Note biografiche e problemi attributivi”, Lettere italiane, XXXIV, 1982, pp. 55-73.
10 Cf.: W. SCHUPBACH, “Doctor Parma’s medicinal macaronic: poem by Bartolotti, pictures by Giorgone and Titian”, Journal of the Warburg and Courtauld Institutes, XLI, 1978, pp. 147-191, 350
11 La obra se conserva en dos manuscritos. Sobre ella cf. L. CURTI, “Il testo completo “Contra Savoynos” di Bassano Mantovano e due macaronee prefolenghiane inedite in un nuovo manuscrito”, Rivista di letteratura italiana, I, 1983, pp. 139-153
12 Fue escrita no mucho después de 1499 y publicada en 1521.Cf.: la repetidamente citada edición, con introducción, notas y glosario de Mario Chiesa.