CARMINA MACARONICA SELECTA

"Quid contentandum nisi contentamus amigos? / Hoc mihi servitium facias, tu deinde comanda, / nam, giandussa mihi veniat in culmine nasi, / ni pro te posthac Paradisos mille refudem", Baldus, V, 9, 295-298
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sábado, 25 de abril de 2020

"ARS MACARONICA" EN EL EMBLEMA ANÓNIMO GADITANO "OTIOSITAS VITANDA"







3. 2. 1. 4. Ars macaronica en el emblema anónimo gaditano.

La macarronea que se emplea en otios. resulta distinta de la configurada por Folengo, que sirve de modelo a los macarrónicos españoles. El autor tiene conciencia de ello y lo advierte en su “preambulum” (otios. 1-14). Como se señaló arriba, se sirve de comparaciones y metáforas para señalar estas diferencias, que tienen origen en su idiosincrasia de escritor emblemático, que le lleva a no someterse a los preceptos técnicos de los géneros literarios, sino a buscar la mixtificación en aras de la expresión más efectiva de sus fines pedagógicos. La que llama “común macarronea” la compara a un extranjero que pronuncia mal las palabras de nuestro idioma, guardando las reglas del suyo propio (otios. 5-7), y en glosa explica que “la común macharronea se forma a semejança del estrangero que, queriendo pronunciar nuestro idioma, guarda los acentos y tono del suyo, como el lenguaje de Ganassa, que mezcla nuestra lengua con la italiana o bergamasca”. Lo que está describiendo el emblemista es algo totalmente opuesto al macarroneo, pues plantea un caso de hibridismo lingüístico producto del fenómeno de interferencia descrito por Uriel Weinreich en zonas de bilingüísmo1. Es lo que llama Torres-Alcalá hibridismo dinámico e involuntario, caso del creôle, el jiddish y el papamientu2. Prescinde, pues, básicamente en su definición, del carácter de voluntaria parodia de la insuficiencia lingüística que denota todo hibridismo voluntario, y que se sitúa en el origen del macarroneo, y del carácter de progresiva perfección formal que va configurando desde el principio Folengo en la elaboración del macarroneo como medio personal de expresión. En la negación de este segundo aspecto hace hincapié el emblemista cuando atribuye erróneamente a Merlín Cocayo sus propias libertades e imperfecciones prosódicas (“[...] imitando a la macarronea de Merlin, que no repara en guardar la medida precisamente, contentandosse con el verso Modelo (cf. glosa a otios. 4)”). El autor de otios. malinterpreta radicalmente el ars macaronica, para poder adaptar con total libertad el instrumento lingüístico empleado a un fin práctico de expresión.

Esta libre interpretación de la macarronea se evidencia con la comparación que hace de su propio poema macarrónico con un enfermo (otios. 8-11); comparación que en glosa da el salto a metáfora “de un enfermo que tiene a vezes lucidos interuallos, y en ellos habla cuerdamente, y al mejor tiempo comiença a desuariar, diziendo algunos dichos graciosos (otios. 9)”. El ‘hablar cuerdamente’ del enfermo nos coloca ante un predominio de lo conceptual transmisible sobre el puro juego lingüístico, inútil y hasta extraño a los intereses del emblemista, y la referencia a intervalos ante una preferida separación de los lenguajes presentes en la macarronea, en vez de la preceptiva fusión de éstos en un lenguaje aparentemente homogéneo, como ocurre en el macarroneo. La macarronea de otios. pretende basar su efectividad cómica no en la alta calidad formal de presentación, según las reglas del discurso poético latino, de un disparate lingüístico concebido como un continuum inextricable, sino en la imperfección prosódico-métrica y en la separación evidente y periódica de los constituyentes lingüísticos de la macarronea, plasmada en una deleitosa –según el autor- variedad de versos (latinos, propiamente macarrónicos, mixtos y españoles) (otios. 12-14).

La inspiración inmediata de esta inusitada concepción de la macarronea puede estar en la misma fuente clásica que proporciona la imagen del enfermo. El proferenti verba corrupte de otios. 6 es calco de la expresión uerba corrupte pronuntiabat, recogida en el cap. 31 (30), 9 del libro XIII de las Noctes Atticae de Aulo Gelio. En este capítulo se indagaba el sentido de la expresión ‘caninum prandium’ en la sátira de Varrón. El autor nos sitúa para ello en una librería ante un pedante comentador de las sátiras de Varrón, al que pide que lea los versos en que aparece esta expresión, y dé una explicación de ella3:

Laudabat venditabatque se nuper quispiam in libraria sedens homo inepte gloriosus, tamquam unus esset in omni caelo saturarum M. Varronis enarrator, quas partim Cynicas, alii Menippeas appellant. Et iaciebat inde quaedam non admodum difficilia, ad quae conicienda adspirare posse neminem dicebat. Tum forte ego eum librum ex isdem saturis ferebam, qui ʿΥδροκύων inscriptus est. Propius igitur accessi et; ‘nosti’, inquam ‘magister, verbum illud scilicet e Graecia vetus musicam, quae sit abscondita, eam esse nulli rei? Oro ergo te, legas hos versus pauculos et proverbii istius, quod in his versibus est, sententiam dicas mihi’ (1-4).

El pretendido erudito le pide a su vez que le lea el texto, pero éste le responde que no puede leer bien lo que no entiende bien, y ante la expectación creciente de los circunstantes, el pedante toma con evidente desagrado el libro, y comienza una lectura francamente defectuosa, cortando las frases y demostrando una pronunciación viciada:

lege’ inquit ‘tu mihi potius, quae non intellegis, ut ea tibi ego enarrem’. ‘Quonam’ inquam ‘pacto legere ego possum, quae non adsequor? Indistincta namque et confusa fient, quae legero, et tuam quoque impedient intentionem’. Tunc aliis etiam, qui ibi aderant, compluribus idem comprobantibus desiderantibusque accipit a me librum fidei veterem spectatae luculente scriptum. Accipit autem inconstantissimo vultu et maestissimo. Sed quid deinde dicam? Non audeo hercle postulare, ut id credatur mihi. Pueri in ludo rudes, si eum librum accepissent, non hi magis in legendo deridiculi fuissent; ita et sententias intercidebat et verba corrupte pronuntiabat (4-10).

Ante las primeras risas, devuelve, abochornado, el libro, y se excusa hablando de sus ojos enfermos. Le pide al protagonista que vuelva cuando se haya curado, y ante su reiterada pregunta, se escabulle afirmando que no da gratis esa clase de enseñanzas:

Reddit igitur mihi librum multis iam ridentibus et: ‘vides’ inquit ‘oculos meos aegros adsiduisque lucubrationibus prope iam perditos; vix ipsos litterarum apices potui comprehendere; cum valebo ad oculos, revise ad me et librum istum tibi totum legam’. ‘Recte’ inquam ‘sit oculis, magister, tuis; sed, in illis nihil opus est, id, rogo te, dicas mihi; caninum prandium in hoc loco, quem legisti, quid significat?’ Atque ille egregius nebulo quasi difficili quaestione proterritus exurgit statim et abiens: ‘non’ inquit ‘parvam rem quaeris; talia ego gratis non doceo’ (10-13).

El enfermo de otios. también provoca la risa con su intermitente desvarío lingüístico entre los que le oyen (cf. otios. 10-11: “Qui tum bene loquitur, tum autem desvariando / dicit sententias cuilibet audienti facetas”). El concepto de ‘error’ lingüístico subsiste, pues, de alguna manera, pero no asociado a lo voluntario macarrónico que busca efectos cómicos en el hibridismo consciente, sino a la involuntariedad identificada con la enfermedad y los intervalos de recuperación física y mental. La macarronea de otios. no se presenta –aunque lo sea- como un logro artístico consciente basado en la manipulación lingüística, sino como el producto de una enfermedad transitoria, que hace disculpables y comprensibles los ataques del “virus” macarrónico, pero que aspira siempre a la restauración de la normalidad. Estamos, por tanto, ante la definición perfecta de una “antimacarronea” folenguiana, condicionada por los preceptos didácticos del ars emblematica (cf. glosa a otios. 35: “La macharronea demanda que aya tambien algunos versos ridiculos, y estos dos passen por tales, pero no sin prouecho”).

La reflexión lingüística de otios. carece, empero, de precedentes y consecuentes –hasta la Pepinada del gramático y poeta Sánchez Barbero (1812)- en la historia de la poesía macarrónica española, que se limita a poner en práctica, a su manera, la fórmula artística aprendida de Folengo.





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1 cf. aquí y aquí.
2 cf. aquí.
3 citamos por el texto fijado por C. Hosius para la Bibliotheca Teubneriana de GELLIVS, Noctes Atticae, B. G. Teubner, Stuttgart 1981, vol. II pp. 99-100. Las cursivas son nuestras.

sábado, 5 de mayo de 2012

LA RÉPLICA DE IVANO PACCAGNELLA: INTERFERENCIA Y ABAJAMIENTO EN EL MACARRONEO



La tesis de Lazzerini de situar los sermones híbridos como precedente directo del macarroneo literario es contestada un par de años más tarde por Ivano Paccagnella, en un renombrable artículo1 donde se muestra la influencia combinada de la obra de Uriel Weinreich2 y Mikhail Bakhtin3, fundamentalmente de la mano de sus respectivos conceptos de linguistic interference4 y rabaissement5 abbassamento en italiano-.

Como señala Angela Piscini6, U. Weinreich elabora el concepto de interferencia examinando casos particulares de comunicación lingüística en zonas de bilingüísmo (regiones fronterizas, grupos de inmigración, etc.); Paccagnella transfiere este concepto al análisis del lenguaje literario7 con fin de separar la “simple mezcolanza superficial” (representada por los carmina burana, los sermones híbridos estudiados por Lucia Lazzerini y el latín italianizado de las lecciones universitarias) del auténtico lenguaje macarrónico de Tifi y sus coterráneos, resultado de una interferencia bilingüe (latín y dialecto, un vulgar paduano con diversos niveles de variedad de uso), con todas las consecuencias de desviación de las normas, simultáneamente, de las lenguas que entran en contacto8. Señala Paccagnella el carácter limitado e irreflexivo del hibridismo de los sermones, y las diferencias reales de lengua, estilo y de conciencia de lengua y de estilo respecto al macarrónico prefolenguiano y folenguiano9. La diferencia fundamental radica en el uso de un enmacarronamiento inconsciente y, por lo demás, limitado a casos esporádicos, manifestados solamente en el nivel lexical, nunca al mismo tiempo en el lexical, morfológico, sintáctico y métrico como sucede en la poesía macarrónica10. Por el contrario, “el macarrónico no es un caso de simple mezcolanza superficial. Es posible definir este latín como el resultado de un contacto y de una interferencia bilingüe: de latín conserva sólo las apariencias morfológicas superficiales, mientras que las estructuras lexicales y sintácticas son tomadas del dialecto. Es la parodia (en sentido etimológico) del latín clásico, un lenguaje híbrido, calcado sobre formas vulgares, con aplicación de las normas morfológicas y métricas del latín aúreo al fondo lexical dialectal. La interferencia, la desviación de la norma de las lenguas entre las que sucede el contacto, tiene como consecuencia el reordenamiento de los modelos lingüísticos ofrecidos por el latín de seguido a la introducción de elementos extraños a él, en el campo de la morfología, pero sobre todo en el de la sintaxis y el léxico. El grado del contraste está determinado también por la semejanza tipológica entre los sistemas lingüísticos en acto, por lo que el contacto es a menudo capaz de mostrar la interferencia como una fórmula automática de conversión11”.

Frente al macarroneo que nace como un juego intelectual consciente de fusión orgánica y choque de la tradición dialectal y la del latín humanista, en vistas a producir un abajamiento estilístico o hipóbole, por el que el latín queda relegado a elemento de parodia secundario12, en los sermones híbridos no hay macarroneo sino amalgama latino-vulgar, sin fusión orgánica: falta el enmascaramiento latino de las palabras vulgares. Nos hallamos ante insertos yuxtapositivos a las palabras latinas, conservando cada lengua su propia individualidad; y falta, sobre todo la intención paródica que se encuentra en la base de las macarróneas13, y que Paccagnella define con palabras de Bonora como “caricatura artificial del latín y reivindicación violenta de la materia dialectal”14. Se debe, por tanto, hablar de tendencia al macarronismo más que de estructura macarrónica verdadera y cierta, “aunque esta línea de tendencia está ya bien definida”15.


Imagen: El profesor Ivano Paccagnella


1 Cf. I. PACCAGNELLA, “Mescidanza e macaronismo: dall’ibridismo delle prediche all’interferenza delle macaronee”, GSLI, vol. 150, 1973, pp. 363-381. Paccagnella centra siempre su estudio en los poetas macarrónicos prefolenguianos de Padua.
2 Cf. U. WEINREICH, Languages in contact. Findings and Problems, Mouton, The Hague 1963 (reimp.). Utilizamos la edición empleada por Paccagnella. Cf. también n. 66 del presente capítulo.
3 Cf. M. BAKHTINE, L’œuvre de François Rabelais et la culture populaire au Moyen Âge et sous la Renaissance, Gallimard, Paris 1970. Utilizamos la citada traducción francesa del original ruso de 1965 empleada por Paccagnella. La transcripción del nombre del influyente estudioso ruso puede variar según aparezca en la bibliografía anglosajona (Mikhail Bakhtin) y en la española por derivación (cf. F. Márquez Villanueva, A. Torres-Alcalá), en la francesa (Mikhaïl Bakhtine) o en la italiana (Michail Bachtin) (Con posterioridad a la redacción de estas líneas apareció una traducción española de la obra con una nueva transcripción cf. Mijail Bajtin, La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento. En el contexto de François Rabelais, traducción de Julio Forcat y César Condoy, ed. Alianza, Madrid 2003). Según éste, la obra de Rabelais, el más difícil de los autores clásicos, está unida a las fuentes populares, que han determinado el conjunto de su sistema de imágenes así como su concepción artística. Las claves de interpretación de este sistema de imágenes se han perdido tras cuatro siglos de pensamiento ideológico de la Europa burguesa. Así pues, una comprensión total de su obra exige una incursión profunda en la milenaria cultura cómica popular, cultura enfrentada en la Edad Media y en el Renacimiento a la cultura oficial, al tono serio, religioso y feudal, y de la que Rabelais ha sido el destacado portavoz en la literatura.
4 Cf. U. WEINREICH, o.c., p. 1: “[...] Those instances of deviation from the norms of either language which occurs in the speech of bilinguals as a result of their familiarity with more than one language i.e. as a result of language contact, will be referred to as INTERFERENCE phenomena”. Las implicaciones de la aplicación de este concepto al estudio del macarroneo serán ilustradas en la exposición de las teorías de Paccagnella y Segre.
5 Este concepto está indisolublemente unido en Bakhtin al de “realismo grotesco” (réalisme grotesque), concebido como el sistema de imágenes de la cultura cómica popular (cf supra n. 124). En éste, presenta un carácter profundamente positivo el llamado “principio material y corporal” (principe matériel et corporel), que resulta ser el principio de la fiesta y de la alegría, principio entendido como universal y propio del conjunto del pueblo: “el portavoz del principio material y corporal no es aquí ni el ser biológico aislado, ni el individuo burgués egoísta, sino el pueblo, un pueblo que en su evolución crece y se renueva eternamente. Esta es la razón de que todo el elemento corporal sea tan magnífico, exagerado, infinito. Esta exageración reviste un carácter positivo, afirmativo. El centro capital de todas estas imágenes de la vida corporal es material, es la fertilidad, el crecimiento, la sobreabundancia. Todas las manifestaciones de la vida material y corporal y todos los bienes materiales no se atribuyen, repitámoslo, a un ser biológico aislado o a un individuo “económico” privado y egoísta, sino a una especie de cuerpo popular, colectivo, genérico [...] La abundancia y la universalidad determinan a su vez el específico carácter juguetón, de fiesta (y no de la vida cotidiana) de todas las imágenes que tienen relación con la vida material y corporal” (p. 28). El rabaissement (que traduciremos con un cervantino “abajamiento”, dadas las connotaciones negativas que sugiere el normativo “degradación”, y teniendo en cuenta la metáfora espacial y jerárquica que evoca el término original), es presentado como el rasgo característico del realismo grotesco, y consiste en “la transferencia de todo lo que es elevado, espiritual, ideal y abstracto al plano material y corporal, el de la tierra y el cuerpo en su indisoluble unidad”. Tal operación queda confiada a la “risa popular”, asociada de siempre a “los bajos materiales y corporales” (le bas matériel et corporel), pues la risa “abaja y materializa” (p. 29). El concepto de “abajamiento” será determinante en la caracterización del macarroneo en Paccagnella y en parte de la obra de Cesare Segre.
6 Cf. A. PISCINI, ““Per allegri segni”: in margine ad alcune recenti edizioni di testi macaronici prefolenghiani”, Filologia e critica, IV, 1979, p. 372
7 En la obra de Weinreich sólo encontramos referencias tangenciales al fenómeno macarrónico (p. 60: “The desire for comic effects may also motivates lexical mixture” y n. 109, p. 68).
8 Cf. U. WEINREICH, o.c., p. 1 y p. 67: “It may be noted that, from the structural point of view, interference is to be expected in BOTH languages that are in contact”.
9 Cf. I. PACCAGNELLA, o.c., p. 377
10 Cf. ib., p. 369
11 Cf. ib., p. 377 y U. WEINREICH, o.c., p. 2: “From the point of view of the bilingual, the origin of a similarity between two languages –whether it is the result of a common heritage or a convergent development- is irrelevant. A particular type of relationship, however, which occurs frequently among genetically related systems is that which can be stated as an automatic conversion formula”.
12 Cf. I. PACCAGNELLA, o.c., p. 379-380. Este concepto de “hipóbole” es un trasunto a nivel estilístico del concepto de “abajamiento” aplicado a la lengua, en el sentido de una inversión consciente de las relaciones jerárquicas de orden cultural entre lenguas que Paccagnella atribuye a los prefolenguianos paduanos.
13 Cf. ib., p. 381
14 Cf. E. BONORA, o.c., p. 38 cit. por I. PACCAGNELLA, o.c., p. 363
15 Cf. I. PACCAGNELLA, o.c., p. 381