CARMINA MACARONICA SELECTA

"Quid contentandum nisi contentamus amigos? / Hoc mihi servitium facias, tu deinde comanda, / nam, giandussa mihi veniat in culmine nasi, / ni pro te posthac Paradisos mille refudem", Baldus, V, 9, 295-298
Mostrando entradas con la etiqueta Joseph Pérez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joseph Pérez. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de marzo de 2018

LA MACARRONEA DE JUAN DE VERGARA: Traducción (V)



Uno con barbaza de viejo cabrón remedada,
Cuando en los matorrales se alza al romper tiernas hierbas,
“¡Oh, César Carlos -proclama bien alto- cuánto me debes!”
Y mira el cielo de cara ¡tif, taf! mentiras largando1:                    55
Tú, Plutón, Aqueronte, tú, gran Cérbero2, puedes
Testificar cuántas veces mi alma ofrecí por el César,
Cuántas la arrebaté a vuestras manos; mal grado de Júpiter
En Ocaña3 el primero, y en Sisla4 el segundo de nadie,
Y en El Romeral5 el primero fui, el primero doquiera;                 60
¡Oh, cuántas veces lavé estos miembros de sangre enemiga,
Cuántas fluyó de la tierra sangre de los comuneros,
Y el Rey, el primero, y el Reino sin mí se habrían perdido!
Si no pagas ya, de tí me quejaré dondequiera.
A todos los mares llamado, doblemente pagado                        65
Siempre era. Victorïoso volvía a mis costas natales.









____________
1 Cf. glosario s.v. ‘tif taf’ y ‘sborare’.
2 El hecho de invocar el testimonio de estas entidades infernales mirando el cielo realza la falsedad, aparte de la ignorancia, del personaje. La iunctura de Cerberus ingens aparece tres ocasiones en la Callioperria con coincidencia de sedes metrica vv. 16, 57 y 249.
3 Tras la derrota de Villalar (23 de abril de 1521) la resistencia comunera queda circunscrita a Toledo, de cuya provincia la comarca de Ocaña constituía el núcleo manchego. Allí había establecido su base de operaciones el obispo Acuña contra las incursiones imperiales del prior de San Juan, don Antonio de Zúñiga. Posteriormente, los agentes imperiales consiguieron que Ocaña volviera la espalda a Toledo (cf. J. MIRANDA CALVO, Reflexiones militares sobre las Comunidades de Castilla, ed. Zocodover, Toledo 1984, pp. 65-67).
4 En la Sisla (Toledo) se enfrentaron el obispo Acuña y el prior de San Juan en abril de 1521 (cf. J. PÉREZ, Los comuneros..., p. 77).
5 En marzo de 1521 en El Romeral, cerca de Lillo (Toledo), el prior de San Juan realizó un ataque sorpresa contra el obispo Acuña. Tras violentos combates, el campo quedó para el obispo Acuña aunque sin resultados verdaderamente decisivos (cf. J. MIRANDA CALVO, o.c., p. 65).

viernes, 16 de febrero de 2018

LA MACARRONEA DE JUAN DE VERGARA: Traducción (II)


¡Que se meta la lengua en el culo el Homero latino1,
Pues en demandas2 no aparece quien te supere!
No obstante, Baldo, en estas cosas que me preguntas,
Mal podrán apañarse los nuevos agentes que tienes;              10
Empero, como pueda, a mis culatas rogando,
Y tomando barrizo grueso, y gruesa Minerva3,
Desataré los nudos, aunque cortarlos sería
Mejor, como otrora desuniera el Magno Alejandro
Yugos enmarañados de muchos ronzales4, y luego                  15
Los plantó Isabel por igual en sus propias empresas5.
No obstante, volvamos al rumbo de donde nos hemos salido:
El que la curia del Rey revuelta a tí te parece,
Y todo distinto lo ves y de diferente calaña:
Uno, te sorprendes acaso, busca pensiones,                           20
Otro obispados, otro en los asuntos ajenos









1 Virgilio.
2 En el sentido de “pregunta” (cf. glosario, s.v. ‘demanda’).
3 Cf. glosario, s.v. 'barrizo'. En Forcellini t. III, s.v. ‘Minerua’ p. 248 se lee que “pingui [CIC. De amic., 5, 19]seu crassa Minerua [HOR..Sat., 2,2,3] aliquid facere est simplicius, rudius uel indoctius”. Esta declaración programática nos advierte que el autor se va a expresar con llaneza y sin ambages.
4 Esta digresión hace referencia a “la leyenda contada por el historiador Quinto Curcio: al llegar el emperador Alejandro a Gordio, le enseñaron en un templo un yugo atado por un nudo muy intrincado, y le dijeron que el que fuese capaz de desatarlo sería señor de Asia; entonces Alejandro sacó la espada y cortó el nudo, comentando: da lo mismo (tanto monta) cortar como desatar” (cf. J. PÉREZ, “El asalto al poder. Isabel la Católica en el trono de Castilla”, Historia 16, año XIII, nº150, p. 16).

5 Según indicación de la propia cancillería el yugo con las coyundas es la divisa del rey, el manojo de flechas es la divisa de la reina (cf. J. GIL, “Los emblemas de los Reyes Católicos”, Humanismo y Pervivencia del Mundo Clásico II. 1. Homenaje al Profesor Luis Gil (1996), p. 388 n. 15). Sobre el significado político del yugo, que Fernando adoptó en su juventud, se pronuncia el mismo J. Gil: “desatar el nudo de Gordio suponía hacerse con el dominio de Asia, luego con tal empresa Fernando el Católico manifestaba su intención de rivalizar directamente con Alejandro, el conquistador de la India [...] el descubrimiento de un Nuevo Mundo vino a hacer posible por unos años el ensueño indiano del aragonés” (cf. J. GIL, o.c., p. 387). Por otra parte, el lema “tanto monta” , al que se le añaden gratuitamente las palabras “Isabel como Fernando”, nunca fue el lema de los Reyes Católicos, sino el de Fernando. Las dos palabras (“tanto monta”) no son más que el comentario al yugo y al nudo que figuran en las armas del Rey Católico, y son un recuerdo erudito de la leyenda del nudo gordiano (cf. J. PÉREZ, o.c., p. 16).

sábado, 21 de febrero de 2015

EL CONTEXTO HISTÓRICO-LITERARIO DE LA MACARRONEA DE JUAN DE VERGARA





Bald. está escrito al calor de la derrota de las Comunidades castellanas. Joseph Pérez ha ilustrado muy claramente el origen y características de la revuelta comunera: “La revolución de las Comunidades no fue fruto de una exaltación nacionalista ni de una oleada de xenofobia, producto del advenimiento de una dinastía extranjera. [...] El advenimiento de un soberano extranjero, la elección imperial y el anuncio de una política exterior, que parecía apartarse completamente de las orientaciones tradicionales, hicieron temer a los letrados y a las capas sociales medias que los intereses de Castilla iban a ser sacrificados [...] Maravall ha mostrado perfectamente el sentido de esta revolución política. Ante todo trataba de organizar un gobierno representativo, el gobierno de las clases medias, el gobierno de la burguesía, y esto en un país en el que la burguesía carecía de fuerza y estaba profundamente dividida. Esto explica las contradicciones y el fracaso del movimiento"1.

Respecto a la actitud del autor del poema hacia las Comunidades, Juan Gil y Antonio Torres-Alcalá creen percibir ciertas simpatías en Vergara. Contamos, empero, con un testimonio del propio humanista toledano, recogido por Bataillon, en su defensa contra las acusaciones de luteranismo: “Al principio, cuando Lutero solamente tocaba en la necesidad de la reformación de la Iglesia y en artículos concernentes corruptionem morum, todo el mundo lo aprobaba, y los que escriben contra él confiesan en sus libros que al principio se le aficionaron. Y casi lo mesmo acaeció en España en lo de la Comunidad: que al principio, cuando parecía que solamente se pretendía reformación de algunas cosas, todos la favorecían; mas después que la gente se comenzó a desvergonzar y desacatar, apartáronse los cuerdos y persiguiéronla”2.

Parece aludir aquí Vergara a las primeras pretensiones de la Junta comunera de reformas fiscales, y su posterior reivindicación de poderes legislativos que recortaran los reales. Vergara vive ese conflicto en el extranjero y sumido en la vida de la corte imperial. En general, la actitud de la Iglesia fue diversa en la revuelta comunera: el clero secular adoptó una actitud reservada, pero los frailes la favorecieron desde el primer momento. Posteriormente, muchos de estos frailes fueron el núcleo de los adversarios de Erasmo3.

El poema de Vergara nos confirma la muy temprana difusión y éxito en nuestro país de la obra de Folengo. A pesar de la dificultad de sus macarronismos dialectales, ese “diálogo subterráneo con los clásicos” presente en su obra, debió resultar sumamente atractivo para humanistas como Vergara, que devoraron en sus horas de ocio esta literatura “un poco desvaída”4, pero construida con rigor obsesivo.

Ya he incidido en la influencia en la obra de Vergara, de la red. Toscolanense (1521), que representa un momento clave dentro de la evolución de la macarronea folenguiana. Las modificaciones respecto a la red. anterior sólo son comparables a las presentes en la red. Cipadense respecto a la propia red. T. En palabras de Massimo Zaggia puede decirse que “a la fase juvenil de la Paganini, acerba y experimental, por más que ambiciosa, sucede con la Toscolanense una fase extremista, de macarrónico por así decir flameante; la sucesiva redacción Cipadense documentará [...] un repensamiento clasicista, y por fin la Vigaso Cocaio presentará una (incompleta) labor de sincretismo”5.

Este macaronico fiammeggiante de la red. T se caracteriza por un contraste deliberado y violento entre un componente marcadamente dialectal y el latino, así como por la presencia de ciertas extravagancias métricas exclusivas de esta red. No obstante, la red. T no traiciona la línea de evolución de las macarroneas folenguianas trazada por Paoli: en la red. T se reducen errores prosódico-métricos presentes en la red. P y se elimina léxico latino a favor del macarrónico. Prueba sintomática de esto es la reducción del número de versos enteramente latinos. Estos dos aspectos de limae labor continuarán en las sucesivas redd. C y V.

Partiendo de esta caracterización, pasaremos en próximas entradas  a estudiar la tipología del macarroneo del primer poema del género en España en relación con su modelo lingüístico, la susodicha red. T. Analizaremos el léxico macarrónico, y las peculiaridades sintácticas y prosódico-métricas de tipo macarrónico.









1 Cf. J. PÉREZ, o.c., pp. 177-179
2 Cf. M. BATAILLON, o.c., p. 454
3 Cf. J. PÉREZ, o.c., p. 134
4 Cf. J. LÓPEZ DE TORO, o.c., p. 404
5 Cf. M. ZAGGIA, “Breve percorso attraverso le quattro redazioni delle Macaronee folenghiane”, Atti Convegno 1991, p. 91.