CARMINA MACARONICA SELECTA

"Quid contentandum nisi contentamus amigos? / Hoc mihi servitium facias, tu deinde comanda, / nam, giandussa mihi veniat in culmine nasi, / ni pro te posthac Paradisos mille refudem", Baldus, V, 9, 295-298

sábado, 14 de marzo de 2020

GLOSARIO DE LAS MACARRONEAS DEL MAESTRO MARTÍNEZ Y DE JUAN ESCRIBANO: G-Z



Galera, sust.: “galera”.
Ac.pl.: gălēras mach. 51
Gata, sust.: “gata”.
Nom.sing.: gāta scrib. 34
Golpe, sust.: “golpe”.
Ac.pl.: golpes scrib. 2
Grita, sust.: “Confusion de voces, altas y desentonadas (Aut. s.u. ‘grita’)”.
Ac.sing.: grītam mach. 36 nom.sing.: grĭta mach. 45

Hazaña, sust.: “hazaña”.
Ac.pl.: hăzāñas scrib. 14

Luminaria, sust.pl.: “La luz que se pone en las ventanas, en las torres y calles, en señal de fiesta ò regocijo público (Aut. s.u. ‘luminaria’)”.
Ac.pl.: lŭmĭnāria mach. 97
Macarronismo semántico (cf. lat. pl.: lūmĭnāria ‘luz, lámpara’ o ‘ventana’, y en sing. luminare ‘astro’). Aut. dice que viene del lat. luminare, aunque da como traducciones latinas flagrantia lumina flammis y publica lumina. El vulgar luminarias ha sido declinado según su modelo latino neutro, y no por la primera declinación, que sería el modo más simple de macarronización.

Llamarada, sust.: “llamarada”.
Nom.sing.: llāmārāda mach. 67

Macharronaeus, adj.: “macarroneo”.
Voc.sing.: māchărrŏnǣa mach. 6
Folengo emplea las formas măcărōnaea / maccărŏnaea como sustantivo (cf. glosario ed. Zaggia s.u.) y como adjetivo (cf. Cf. Epigr. C VI 1-2: “Nada me importan de unos y otros las opiniones / soy macarrónico yo, tal macarrón quedaré”. Folengo emplea además los adjetivos macaronicus (con declinación heteróclita) y macronicus como “relativo a la poesía macarrónica” (en el Baldus aparecen además los adj. macaronaeam y macaronescam, cf. E. PARATORE, “Il maccheroneo folenghiano”, Atti Convegno 1977, p.44). Encontramos también el adv. macaronice: “según las reglas de la poesía macarrónica”, y el sustantivo macaronaea / maccaronaea como “macarronea” (v. glosario de la ed. Zaggia p. 756), junto a la variante macaronices en el Baldus T. No encontraremos tal variedad de términos en la poesía macarrónica española. A. Torres-Alcalá propone el vocablo macarronia en vez de macarronea: “Entiendo perfectamente, ut sic, que el diccionario de la Real Academia haya abrigado, junto con el adjetivo macarrónico, quoddam sustantivo que llaman macarronea, ad libitum et quia sí ad secas. Veruntamen en español existe el término macarrón [...] que todos conocemos, sobre todo los económicamente débiles, quid dat unum terminum adjetivale “macarrónico” y, en su acepción metafórico-burlesca, tendría que dar una macarroníada o una macarronia, pero no una macarronea, avis rara et extranea ad nostrum fabulare. Ergo, mientras acato y respeto macarronea para Francia e Italia, porque ellos la acuñaron, prefiero macarronia para España (o. c., p. VII)”, aunque ni él mismo lo usa en el desarrollo de su libro.) .
Matraca, sust.: “significa también burla y chasco, que se dá à uno, zahiriendole y reprehendiendole alguna cosa que ha hecho (Aut. s.u. ‘matraca’)”.
Ac.sing.: mătrācam mach. 37
El giro dando matracam forma parte de un macarronismo de locución, “dar matraca” (cf. ej. de ESPIN. Escud. Relac. I. Desc. 10. ‘Rieronse dél, dieronle matráca, llamandole de borracho y otras cosas’ [Aut. s.u. ‘matraca’]).
Mesare, v.: “mesar”.
Inf.pte.act.: mēsāre mach. 91
Montante, sust.: “espada ancha, y con gavilanes muy largos que manejan los Maestros de armas con ambas manos, para separar las batallas en el juego de esgrima. Tomose su forma, y nombre de las espadas antiguas, que se jugaban con dos manos [...] Por semejanza llaman los polvoristas à un artificio de fuego que le maneja uno de ellos, y encendido representa esta figura, por lo que tomó el nombre (Aut. s.u. ‘montante’)”.
Nom.pl.: montantes scrib. 36
El contexto señala que debe aplicarse la primera acepción.

Nalga, sust.: “nalga”.
Ac.pl.: nalgas mach. 80
Nariz, sust.: “nariz”.
Ac.pl.: nărīces mach. 38
Nevadus, adj.: “nevado”.
Abl.sing.n.: nēvādo mach. 55

Paganus, sust.: “pagano”.
Ac.pl.: păgānos scrib. 15
Voz aparentemente latina (cf. lat. pāgānus ‘pagano’).
Partesana, sust.: “arma ofensiva, especie de alabarda, de la qual se diferencia en tener el hierro en forma de cuchillo de dos cortes, y en el extremo una como media luna (Aut. s.u. ‘partesana’)”.
Nom.sing.: partēsāna scrib. 37
Passare, v.: “pasar”.
Impf.ind.: passābat mach. 15
Pelare, v.: “pelar”.
Pto.perf.ind.: pĕlāvit mach. 92
Pelota, sust.: “llaman tambien la bala de plomo ò hierro con que se cargan los arcabuces, mosquétes, cañónes y otras armas de fuego (Aut. s.u. ‘pelota’)”.
Ac.pl.: pĕlōtas mach. 70 scrib. 39
Folengo usa en este sentido la voz ‘balotta’ (cf. glosar. ed. Zaggia y ap. de fuentes a mach. 64).
Perdere, v.: “perder (destruir)”.
Pto.perf.: perdīdit mach. 52
Voz aparentemente latina (cf. lat. perdĭdit de perdĕre ‘destruir’).
Porrazus, sust.: “porrazo”.
Ac.pl.: pŏrrāzos scrib. 5

Raton, sust.: “ratón”.
Ac.sing.: rătōnem scrib. 34
Regañare, v.: “regañar”.
p.pte.abl.pl.masc.: rēgāñāntibus scrib. 31
Regocijari, v. dep.: “regocijarse”.
Pte.ind.: rēgōcījātur mach. 94
Reloj, sust.: “reloj”.
Ac.sing.: rĕlōjem mach. 96
El sintagma soltaverat relojem constituye un macarronismo de locución calcado del vulgar “soltar el reloj” (“phrase, que vale levantarle el muelle, para que esté dando hasta que se acabe la cuerda, lo que regularmente se hace en demonstracion pública por algun particular feliz efecto, que ha sucedido en bien de algun Reino, República, ó Comunidad [Aut. s.u. ‘soltar (el relox)’]”.
Resgare, v.: “rasgar”.
p.p.ac.pl.fem.: resgādas mach. 40
La voz ‘rasgar’ es “probablemente alteración del antiguo resgar íd., que viene regularmente del lat. RESECARE ‘cortar’, ‘recortar’; esta alteración parece debida a una confusión parcial con RASCAR. 1ªdoc.: resgar, J. Ruiz [...] Rasgar es más tardío pues aparece en el glos. de Toledo (h. 1400) [...] Los clásicos emplean rasgar” (cf. Corom. s.u. ‘rasgar’). Cf. también glosario s.u. ‘carillera’.
Ropa, sust.: “ropa”.
Ac.sing.: rŏpam mach. 76
Rostrus, sust.: “rostro”.
Ac.sing.: rostrum mach. 38
Macarronismo semántico (cf. lat. rostrum, i ‘pico de ave’, ‘jeta de puerco’, ‘morro, hocico’, ‘espolón de una nave’).

Sangre, sust.: “sangre”.

Ac.sing.: sangrem scrib. 32

El sust. vulgar femenino sangre es empleado como masculino (sangrem ...profanum), por asimilación al sut masculino latino sanguis ‘sangre’.
Soltare, v.: “soltar”.
Pto.pluscm.ind.: soltāvĕrăt mach. 96
Cf. glosario s.u. ‘reloj’.
Spantosus, adj.: “espantoso”.
Ac.pl.n.: spantōsa mach. 1
Es notable la macarronización latinizante que suprime la vocal inicial, y que afecta también a stragos (cf. glos. s.u. ‘stragus’) y tal vez a statum (cf. glos. s.u. ‘status’).
Status, sust.: “estado”.
Ac.sing.: stātum mach. 14
Voz aparentemente latina (cf. lat. stătus ‘estado, situación’). Probablemente el vulgar ‘estado’ ha sido sometido al mismo proceso de macarronización latinizante que spantosa y stragos.
Stragus, sust.: “estrago”.
Ac.pl.: strāgos mach. 6
Macarronización latinizante del vulgar ‘estrago’ construída verosímilmente sobre el modelo lat. strāges, is ‘ruina, estrago’, que es empleado asimismo en ac. pl. en mach. 61 (strages).

Testuz, sust.: “parte de la cabeza, que regularmente se llama cogote, ò colodrillo (Aut. s.u. ‘testuz’)”.
Ac.sing.: testūcum mach. 41
Apunte de declinación heteróclita al optar por el ac. de la 2ª decl. contra el esperable de la 3ª decl. *testucem según la forma de plural vulgar ‘testuces’.
Trabajus, sust.: “trabajo”.
Ac.sing.: trăbājum mach. 15
Folengo emplea con sentido similar el macarronismo trăvāius (cf. glosar. ed. Zaggia s.u. y ap. de fuentes a mach. 15).
Trapala, sust.: “ruido de voces, ò movimiento descompuesto de los pies (Aut. s.u. ‘trápala’)”.
Nom.sing.: trāpăla mach. 33
Tripicallus, sust.: “tripicallo (el contenido del vientre –intestinos y estómago-)”.
Nom.sing.: trīpīcallus mach. 43
Aut. no recoge esta voz. Corom. s.u. ‘tripa’ registra el plural tripicallos como compuesto de tripa. El diccionario de la RAE presenta sólo la forma plural, como compuesto de tripa y callo, y la considera como sinónimo de callos: “guiso que se hace con pedazos del estómago de algunos animales”; recoge asimismo la entrada tripicallero: “persona que vende tripicallos”. Aut. define tripicallero, ra como “el hombre, ò la muger, que vende tripas, y callos”. Al coincidir Aut. y el dicc. RAE en entender tripa como “intestino” y “vientre”, puede decirse que la definición que ofrece el dicc. RAE de tripicallos es reduccionista respecto al sentido que puede deducirse del tripicallero de Aut.
Turbare, v.: “turbar”.
Pto.plusc.ind.: turbăvĕrat mach. 68
Voz aparentemente latina (cf. lat. turbāuerat de turbāre ‘turbar’).

Vergonzosus, adj.: “el que tiene vergüenza, o se avergüenza facilmente (Aut. s.u. ‘vergonzoso’)”.
Nom.sing.fem.: vergonzōsa mach. 72
El adjetivo presenta aquí un sentido pasivo, y no activo (“que produce vergüenza”).
Vigote, sust.: “bigote”.
Ac.pl.: vĭgōtes mach. 41
No encontramos atestiguada en los léxicos la variante ‘v’ por ‘b’.

Zangarronicola, sust.: “adorador del Zangarrón”.
Ac.pl.: Zangarrōnĭcŏlas mach. 56
Neoformación macarrónica que constituye una palabra compuesta calcada jocosamente sobre el tipo latino deicola “adorador de Dios” (cf. HIER., Joh. 38) o Christicola “adorador de Cristo” (cf. PRUD. Psych. 13). La voz zancarrón designa el hueso de la pierna, descarnado, o cualquier hueso grande y descarnado. En Aut. viene aplicada a los huesos de Mahoma, y a su famoso sepulcro suspendido (“Llaman por irrisión los huesos de este falso Propheta, que van à visitar los Moros à la Mezquita de Meca [Aut. s.u. ‘zancarrón (de Mahoma)’]”). Corom., tratando de este término s.u. ‘zanca’, registra la variante zangarrón, con influjo de zángano, en Torres Villarroel, escritor y poeta español del siglo XVIII. El testimonio de mach. adelanta la primera documentación de esta variante casi en dos siglos. Cf. glosar. s.u. ‘zangarrus’.
Zangarrus, sust.: “zangarro –sinónimo de zancarrón (hueso de la pierna, descarnado)-“
Ac.pl.: zangarros mach. 44
Voz no recogida en los léxicos. Por el contexto (altera zangarros amisserat, altera brazos) puede entenderse como sinónimo de ‘zancarrón’ en el sentido apuntado.



sábado, 7 de marzo de 2020

GLOSARIO DE LAS MACARRONEAS DEL MAESTRO MARTÍNEZ Y JUAN ESCRIBANO: A-F



Alabarda, sust.: “arma ofensiva, que consta de un asta de madera como de dos metros de largo, y de una moharra con cuchilla transversal, aguda por un lado y de figura de media luna por el otro (Acad. s.u. ‘alabarda’)”.
Nom.pl.: ălăbardae scrib. 36
Folengo utiliza con el mismo sentido la voz alebarda (cf. glosar. ed. Zaggia y ap. de fuentes a scrib. 36).
Alanus, sust.: “espécie de perros mui corpulentos, bravos y generósos, que sirven en las fiestas de toros, para sujetarlos, haciendo presa en sus oréjas: y en la montería à los ciervos, javalíes, y otras fieras, como tambien para guardar las casas y huertas (Aut. s.u. ‘alano, na’)”.
Nom.sing.: ălānus scrib. 33
Alborotari, v.dep.: “alborotarse”.
Pte.ind.: albōrōtātur mach. 18
Amarillus, adj.: “amarillo”.
Nom.sing.fem.: āmārilla mach. 15
Artilleria, sust.: “artillería”.
Nom.sing.: artĭllĕrīa mach. 64
Folengo usa con el mismo sentido la voz ‘artelaria’ (cf. glosar. ed. Zaggia y ap. de fuentes a mach. 64).

Barriga, sust.: “barriga”.
Ac.pl.: bărrīgas scrib. 6
Bebere, v.: “beber”.
Inf.pte.act.: bēbēre scrib. 32
Bisarma, sust.: “la alabarda, llamada assi acáso, por tener dos modos de herir, punzando, y cortando. Es voz de poco uso (Aut. s.u. ‘bisarma’)”.
Nom.sing.: bĭsarma scrib. 37
En Corom. s.u. ‘bisarma’: “ant. ‘alabarda’, del fr. ant. guisarme, wisarme, id., que parece haber sido inicialmente nombre propio de una arma, procedente de la frase fráncica wîs arm ‘¡guía, brazo!’ 1ª doc. s. XIV. Usual hasta el s. XVII”.
Bofe, sust.: “pulmón (se usa sobre todo en plural)”.
Nom.pl.: bōfes mach. 42 scrib. 34
Bombarda, sust.: “Máchina militar de metál, ò tiro de artilleria antiguo de mucho calibre (Aut. s.u. ‘bombarda’)”.
Gen.pl.: bombardārum mach. 66 nom.pl. bombardae scrib. 38
Voz ya del latín humanista, aunque puede muy bien haber sido tomada del vulgar. Sobre su uso en Folengo cf. ed. Zaggia glosario s.u. y ap. de fuentes.
Bombus, sust.: “bombo (ruido, estruendo)”.
Abl.sing.: bombŏ scrib. 38
No resulta del todo clara su clasificación como voz aparentemente latina. No viene en Covarr., ni en Aut. Corom. s.u. ‘bomba’ dice: “‘máquina para elevar agua’, ‘proyectil’, afín a lat. BOMBUS “zumbido” (gr. βόμβος), pero se trata de una reiteración de la misma onomatopeya que en latín, más bien que de un descendiente de esta palabra”. Las primeras documentaciones son tardías (1ª ac. 1504, 2ª ac. 1569). De las seis acepciones que registra el dicc. RAE para el sust. bombo (‘tambor muy grande’, ‘el que toca ese instrumento’, ‘tipo de buque’, ‘caja cilíndrica o esférica y giratoria para sorteos’, ‘tipo de vaso empleado en ciertos juegos de billar’), sólo una, entendida en sentido figurado, remite más claramente al original latino bombus ‘ruido’ (“elogio exagerado y ruidoso con que se ensalza a una persona o se anuncia o publica alguna cosa. Ej.: Con mucho bombo se viene anunciando esa obra”). Por otra parte, el dicc. Terreros s.u. ‘bombo’ registraba, como única acepción, “el zumbido ó sonido ronco, que hacen avispas, abejas, &c. [...] Lat. bombus. No obstante, parece no tener uso el (sic) Castellano”. El verso folenguiano que parece servir de modelo (Mosch. T I 9: “pro bombardarum scappavit luna rebombo”), presenta una forma rebombus, de análogo significado, que remite al vulgar ribombare (cf. glosar. ed. Zaggia s.u. ‘rebombus’ y p. 314 n. a v. 9). Un proceso similar puede haber ocurrido en el caso de scrib., aunque debe quedar a nivel de hipótesis al no existir otros ejemplos de un vulgar bombo en el sentido de ‘ruido’ físico. El sentirse como voz tomada del vulgar puede explicar la relajación en la cantidad de la terminación de abl.sing.
Bramidus, sust.: “bramido”.
Nom.sing.: brămīdus mach. 66
Brazus, sust.: “brazo”.
Ac.pl.: brāzos mach. 44

Cabeza, sust.: “cabeza”.
Gen.sing.: căbēzae mach. 40 ac.sing. căbēzam mach. 82
Cagafogo, sust.ind.: “cagafogo (lusitanismo que designa cualquier arma de fuego)”.
Ac.sing.ind.: cāgāfōgŏ mach. 69
Lusitanismo que es presentado como indeclinable en función de sujeto del infinitivo “esse” del v. 70. En el Novo Dicionário da Língua Portuguesa de Aurélio Buarque de Holanda Ferreira presenta tres acepciones la entrada cagafogo, de las que aquí nos interesan dos. Designa, por una parte, “qualquer arma de fogo” (que es el sentido válido en este caso) y, por otra, aparece como sinónimo de ‘pirilampo’: “[Do gr. pyrilampís.]S. m. Inseto da ordem dos coleópteros, que apresenta órgãos fosforescentes localizados na parte inferior dos segmentos abdominais [...]”, es decir, la luciérnaga. Este insecto aparece nombrado por Folengo como “cagafocus” (cf. Mosch. T II 155-156 [limpyrides Graeci vocitant, sed nos cagafocos, / nam parent scura nocte cagare focum], y nota a estos versos en ed. Zaggia p. 345). Es posible que este empleo folenguiano le haya servido a Martínez como motivo sugeridor para incluir este vocablo en su poema, aunque con la acepción de arma de fuego, por su efecto de humor escatológico y por su semihomonímia con un vocablo de su lengua materna.
Caldera, sust.: “caldera”.
Ac.sing.: caldēram mach. 21 nom.sing. caldēra scrib. 45
Cañon, sust.: “cañón”.
Nom.pl.: căñōnes scrib. 38
Folengo emplea el homólogo canones (cf. glosar. ed. Zaggia s.u. ‘canonus’).
Capacete, sust.: “casco de hierro hecho a la medida de la cabeza, para cubrirla y defenderla de los golpes y cuchilladas (Aut. s.u. ‘capacete’)”.
Ac.pl.: căpăcētes scrib. 46
Carillera, sust.: “carillera (sinónimo de mejilla)”.
Ac.pl.: cārillēras mach. 39
ʿΆπαξ lexical español. Corom. s.u. ‘carrillo’ dice que esta voz es de origen incierto; como antiguamente significó ‘quijada’ (de lo que es testimonio, entre otros, el extremeño carrilleras), puede ser diminutivo de ‘carro’, por el movimiento de vaivén de las quijadas al masticar. Aunque añade que “por otra parte, no puede rechazarse perentoriamente la etimología de Covarr., quien derivaba carrillo de cara, pues de hecho se pasa fácilmente de la idea de ‘cara’ a la de ‘mejilla’, comp. gasc. cara ‘mejilla’ (Arán, Haute Garonne, Bajos Pirineos, Gers) [...] Una forma carillo por carrillo se halla en Apal. 206d (“male por carillos en el plural del vocablo, que en el singular es mala, carillo”), y hoy se pronuncia así en el alto aragonés de Ansó, Echo, Canal de Berdún y Fablo [...]”. Concluye Corom. que “antes de aceptar la sugestión de Covarr., debería probarse que carillo es forma extendida en la Edad Media, y aportar algún ej. castellano de cara o carilla en el sentido de ‘mejilla’”. La forma carilleras de mach. parece asumir el sentido de ‘mejillas’, pues se las califica de resgadas. La acción de rasgar (“dividir con fuerza algunas cosas de poca consistencia como texidos, pieles, papel, &c. [Aut. s.u. ‘rasgar’]”), parece pues más aplicable a las mejillas que a las quijadas, caso de que carilleras fuera una alteración de carrilleras. No hay motivos prosódicos que justifiquen una abreviación de este tipo.
Carnerillus, sust.: “carnerillo”.
Ac.pl.: carnērillos mach. 96
Colgare, v.: “colgar”.
Pto.impf.ind.: colgābant mach. 42
Curiosus, adj.: “curioso”.
Nom.sing.fem.: cŭrĭōsa mach. 35
Voz aparentemente latina (cf. lat. cūrĭōsus ‘curioso’).

Chapuzare, v.: “chapuzar”.
Pto.perf.ind.: chāpūzāvēre mach. 76

Dalle, sust.: “instrumento cortante, que regularmente sirve para cortar la hierba (Aut. s.u. ‘dalle’)”.
Abl.sing.: dalle scrib. 37
Desborrifare, v.: “desborrifar, probable sinónimo y derivado de desborrar (quitar la borra)”.
Pto.perf.ind.: desbŏrrĭfāvit scrib. 5
ʿΆπαξ lexical español. Parece derivado de desborrar (“quitar la borra o tamo [...] Esta operación se hace al salir la tela del telar [dicc. Terreros s.u. ‘desborrar’]”). De las acepciones que ofrece Aut. de borra podemos señalar las siguientes: “la lanilla ò pelo corto que tiene la res, que no se puede esquilar [...] Se llama tambien por semejanza el pelo que el tundidor saca del año con la tixéra [...] Se llama tambien por alusión el pelo mui crecido de la barba, que es poblada y espesa, y el de la cabeza quando está corto, hecho burujónes y mui ensortijado, como el de los Negros [...] interj. Es modo de decir próprio del que oye alguna cosa que le causa temór, y pone en cuidado: como sucéde principalmente à los muchachos quando se les infunde miedo, diciéndoles que vendrá el coco, y se los tragará. Es voz baxa usada en Aragón y otras partes. Acaso es borra? Locución para dár à entender que alguna cosa es de entidád, y no de tan poca substáncia como algunos piensan ù discurren”. De acuerdo con las tres primeras acepciones de borra, podríamos atribuir a desborrifar un significado muy próximo al de ‘desollar’o ‘pelar’, o según las dos últimas el de ‘quitar el miedo producido por’.
Desgarrare, v.: “desgarrar”.
Gerundiv. ac.pl.n.: desgarranda mach. 75
Desnudus, adj.: “desnudo”.
Nom.sing.fem.: desnūda mach. 72 ac.pl.fem. desnūdas mach. 80
Despedazare, v.: “despedazar”.
Part.ac.pl.n.: despēdāzāda mach. 3
Diablus, sust.: “diablo”.
Gen.pl.: dĭablōrum mach. 2, 35 ac.pl. dĭablos mach. 59
Disparare, v.: “disparar”.
Pto.perf.ind.: dispārāvēre mach. 70
Macarronismo semántico (cf. lat. dispărare ‘separar, dividir’).
Disparate, sust.: “disparate”.
Ac.pl.: dispārātes mach. 7

Enemigus, sust.: “enemigo”.
Ac.pl.: ĕnĕmīgos scrib. 12
Escopeta, sust.: “escopeta”.
Gen.pl.: escōpētārum mach. 66

Famisolare, v.tr.: “saciar el hambre de (ac.)”.
Pte.ind.: fămīsōlātis scrib. 14
Neologismo latino correcto. Compuesto transitivo de fames, is ‘hambre’ y solare por el dep. solari ‘saciar’, construído probablemente a partir de VERG. Georg. 1, 243 famem solabere. Existe una formación similar en Folengo que puede haber servido de inspiración en este caso (cf. Mosch. T I 241: despectu tamen ille suo fabricondidit urbes). Fabricondere ‘edificar’ (cf. glosa: ‘fabricondo, is’ pro ‘aedifico’) es una creación folenguiana, compuesto de faber, bri ‘obrero, artesano, ingeniero’ y condere ‘construir, fundar’. Cf. no obstante, una interpretación diferente de la ed. Zaggia en nota al verso correspondiente: “fabricondere, già illustrato dalla glossa, è un incrocio del tutto artificiale tra fabricare e condere”.
Festa, sust.: “fiesta”.
Ac.pl.: festas mach. 95
Voz ya del b. latín, aunque con un significado más delimitado (cf. DU CANGE, s.u. ‘festa’: “Oblatio, seu offerenda quae tribus praecipuis anni solemnitatibus fieri solebant”). Podría entenderse quizás también como una macarronización latinizante del vulgar ‘fiesta’, tendente a eliminar el diptongo ‘ie’, o, lo que parece menos probable, como un deliberado macarronismo morfológico por el correcto n.pl. festa del lat. festum, i.

sábado, 29 de febrero de 2020

LA MACARRONEA DE JUAN ESCRIBANO: Traducción (III)



Apenas de hablar dejó, cuando, regañando ellos todos
De dientes, ardían por beber sangre de los infieles.
No de otra suerte al toro arremete brioso el alano
O el perro a los bofes, o a coger el ratón una gata,
Como la hispana hueste atacó los turquescos cuarteles:              35
Montantes y espadas embisten y grandes las alabardas,
La partesana a la par del dalle y luenga bisarma1;
Bombardas y con mucho bombo grandes cañones
Enormes pelotas envían a los cuarteles turquescos.
Se ve de la Guerra el pesaroso semblante, y nunca antes           40
Visto fue o por el orbe oído tal descalabro
Como el que sufrió en el mar de los turcos la escuadra
Con su almirante sañudo y real tesoro al tiempo,
De suerte que ninguno quedó de chusma tamaña;
Nunca contuvo la caldera de Pedro Botello                                45
Tantos hombres al par, ni el mar tal suma de capacetes.
Vino del gozo el momento, áureos hados surgieron,
Pues la casa de Austria los turcos y el Asia rebelde
Con su poder aplasta, y al mundo entero doblega,
Y de los turcos toda ralea al Orco la mandan.                           50






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1 Cf. glosario s.u. ‘montante’, ‘alabarda’, ‘partesana’, ‘dalle’ y ‘bisarma’. En los versos finales se expresa una convicción propia de los escritores españoles de los primeros años del siglo XVI quienes estaban “firmemente convencidos de que los otomanos desaparecerán de la tierra del mismo modo que aparecieron. Como su poder no está basado en la cultura y la civilización, sino en la fuerza de las armas, se perderá la memoria de ellos cuando sean derrotados militarmente” (cf. M. A. BUNES IBARRA, o.c., p. 71 n. 6). La victoria de Lepanto alentó, momentáneamente, esta esperanza.